Durante el evento «Coordenadas Atlas», Gustavo Rivas, economista y CEO de Atlas Inversiones, indicó que la cotización del dólar podría estar acercándose a un límite inferior, sugiriendo que un rango de entre G. 5.850 y G. 5.900 por dólar podría actuar como un posible piso. Sin embargo, enfatizó que el comportamiento reciente del mercado ha desafiado proyecciones pasadas, subrayando que cuando el dólar se mantenía entre G. 6.300 y G. 6.400, se asumía que no caería más, pero la divisa continuó descendiendo, rompiendo la barrera de los G. 6.000.
Rivas cuestionó la capacidad del guaraní de soportar un nivel de revalúo significativo, dado que se enfrenta a un entorno complicado por la proximidad de países como Brasil y Argentina. Destacó que actualmente el guaraní muestra un desacople del 13% respecto al real brasileño y un 23% frente a la evolución global del dólar.
El economista identificó un punto de inflexión en febrero de 2024, cuando el Gobierno paraguayo emitió bonos en guaraníes en el mercado internacional, lo que alteró un sistema de tipo de cambio que había estado dominado por factores internos durante más de tres décadas. Este cambio permitió que un inversor externo adquiriera bonos en guaraníes, lo que llevó al Banco Central del Paraguay (BCP) a comprar divisas y canalizar los recursos en guaraníes al Ministerio de Economía y Finanzas.
Desde esta emisión, el tipo de cambio ha incorporado un nuevo actor internacional que afecta tanto la demanda de dólares como la disponibilidad de guaraníes en el sistema financiero local. Sin embargo, Rivas señaló que el BCP carece de una ventanilla de liquidez necesaria para manejar eventuales salidas de capitales, lo que recae sobre bancos y entidades del mercado local.
Rivas relacionó esta dinámica con el episodio en que el dólar alcanzó cerca de G. 8.000, argumentando que la presión sobre la moneda estadounidense se debió a la demanda de dólares por parte de inversores que buscaban salir de sus posiciones ante la volatilidad del mercado. Este proceso absorbió guaraníes del sistema financiero, y la escasez resultante contribuyó al descenso posterior de la cotización del dólar.
El economista también mencionó que la actual cotización del dólar debe ser evaluada en el contexto del régimen de metas de inflación del BCP. A pesar de que la tasa de política monetaria es del 5,5% y la inflación ronda el 1,5%, las tasas de los certificados de depósito de ahorro en guaraníes se mantienen cerca del 10%, lo que Rivas considera ilógico, ya que el mercado no está reaccionando adecuadamente a las políticas monetarias debido a la prioridad de las entidades financieras por acumular liquidez.
Rivas propuso tres posibles vías para generar liquidez en el sistema: la primera sería que el BCP compre dólares en el mercado, lo que aumentaría la cotización de la divisa estadounidense e inyectaría guaraníes a la economía. La segunda opción es que el Estado regularice los pagos a sus proveedores, aunque esto depende de la situación de déficit fiscal. Por último, sugirió la modificación del encaje legal, aunque consideró que esta medida parece lejana en el contexto actual.
