Con el último aumento implementado por Petropar desde ayer, los precios de los combustibles de la estatal muestran diferencias mínimas en comparación con las estaciones de servicio privadas. Algunos carburantes tienen el mismo costo en ambas entidades, mientras que otros son un poco más económicos en Petropar. Esta semana, la empresa Shell también subió sus precios, completando así la quinta ronda de aumentos en lo que va del año.
Durante un recorrido realizado por distintos servicentros, se pudo observar que los precios han incrementado significativamente debido a las fluctuaciones en las cotizaciones internacionales, influenciadas por la guerra en Medio Oriente. Actualmente, la nafta común de 88/89 octanos se vende a G. 6.990 por litro tanto en Petropar como en las estaciones privadas, lo que representa un aumento acumulado de G. 1.800 desde febrero, equivalente a un 34,7%.
En cuanto a la nafta intermedia de 93/95 octanos, su precio actual es de G. 7.490 por litro, mostrando un incremento similar de G. 1.800 desde febrero, lo que se traduce en un aumento del 31,6%. Sin embargo, en el caso de la nafta súper de 96/97 octanos, Petropar la ofrece a G. 8.990 por litro, mientras que en los emblemas privados el precio es de G. 9.290, lo que deja una diferencia de G. 300.
El diésel común o Tipo III tiene un precio de G. 8.785 por litro en Petropar, frente a G. 8.990 en las estaciones privadas, lo que implica una brecha de G. 205. Desde febrero, el costo ha aumentado en G. 2.535 en Petropar, un 40,6%, y en G. 2.740 en los privados, alcanzando un 43,8%. Por otro lado, el diésel premium o Tipo I se encuentra a G. 10.795 en Petropar y a G. 11.000 en los privados, con un aumento acumulado de G. 2.745 en Petropar y G. 2.950 en los privados, lo que representa un 34,1% y un 36,6%, respectivamente.
En términos de incrementos porcentuales desde febrero, el diésel común en Petropar ha subido un 40,6%, mientras que el premium ha aumentado un 34,1%. Las naftas han experimentado aumentos del 34,7% para la común, 31,6% para la intermedia y 27,7% para la súper. Este aumento en los costos del gasoil está impactando severamente en la economía, especialmente en el transporte público de pasajeros, donde se califica el efecto como «brutal».
A pesar de que la tarifa del pasaje permanece congelada para el usuario final, la diferencia se traslada a la tarifa técnica, lo que incrementa la necesidad de recursos fiscales por parte del Estado para mantener el esquema de subsidios. Las actividades agropecuarias y el transporte de mercancías también enfrentan márgenes operativos cada vez más ajustados con el inicio de la nueva campaña agrícola.
El impacto de estos cambios en los precios de los combustibles podría trasladarse a las góndolas de los supermercados, aunque los proveedores decidirán cómo y cuándo actualizar sus listas de precios.
