El 15 de agosto de 2026, la ciudad de Asunción celebró el aniversario de su fundación con un evento cívico-militar que incluyó un homenaje a la Virgen Patrona, marcado por la inauguración de una imponente escultura de bronce. En un contexto de rumores sobre tensiones políticas, un significativo abrazo entre el presidente Santiago Peña y el líder del Partido Colorado, Horacio Cartes, captó la atención del público presente.
Los actos comenzaron en la Costanera Norte, donde los estamentos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional realizaron un desfile ante la ciudadanía y las autoridades. La jornada no solo fue festiva, sino que también estuvo impregnada de fervor litúrgico, destacando la presencia de importantes figuras del Poder Ejecutivo en el palco oficial.
Desde temprano, las fuerzas de seguridad y delegaciones militares se prepararon en la zona, mientras que los efectivos del grupo escolta presidencial «Acá Carayá» entonaron la polca «Rojas Silva Rekavo» para dar inicio al evento.
La festividad incluyó una tradicional procesión náutica que trasladó la imagen de la Virgen Nuestra Señora Santa María de la Asunción por las aguas del río Paraguay, simbolizando la conexión histórica entre la Patrona de la ciudad y su origen conquistador.
Uno de los momentos más destacados fue la inauguración de la escultura de la Virgen de la Asunción, realizada por la artista Ingrid Seall, en el lugar donde se levantó la primera Casa Fuerte en 1537. Este evento también sirvió como un punto de reflexión sobre la evolución urbanística de Asunción, que ha ido alejándose del río debido a diversas amenazas históricas.
El desfile, además de su significado cívico y religioso, tomó un giro político con la presencia del presidente Peña y su gabinete. El abrazo entre Peña y Cartes fue interpretado como un gesto de unidad en un momento delicado para la cúpula oficialista, en medio de especulaciones sobre fricciones internas.
El acto culminó con el paso de las fuerzas militares y policiales, dejando en el aire un mensaje de cohesión institucional mientras la ciudadanía observaba con interés y expectativa.
