Los habitantes de Pengo San Miguel exigen agilizar la construcción de un puente sobre el río Monday, ya que dependen de una balsa en condiciones peligrosas. La embarcación, que debe soportar al menos tres años más, requiere reparaciones urgentes.
Recientemente, el Congreso Nacional aprobó una ley que permite un préstamo de 75 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para mejorar caminos rurales, incluyendo la construcción del puente que reemplazará el cruce en balsa entre Minga Guazú y Los Cedrales. Ahora, la ley debe ser sancionada por el Poder Ejecutivo para que el Ministerio de Economía amplíe el presupuesto y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) inicie el proceso de licitación, lo que podría llevar hasta el próximo año.
La construcción del puente está prevista para llevar al menos 18 meses, lo que significa que los residentes de Pengo San Miguel seguirán utilizando la balsa por un periodo prolongado. La situación es crítica, ya que la embarcación presenta un estado deplorable, con la base dañada por la entrada de agua y soldaduras que no son seguras. La reparación de la balsa está estimada en 55 millones de guaraníes.
Los vecinos han solicitado ayuda tanto al gobernador de Alto Paraná, César Torres, como al director de Itaipú, Justo Zacarías. Desde la Gobernación, se comprometieron a aportar 18 millones de guaraníes, pero aún falta completar el monto necesario para la reparación.
Los pobladores, que esperan la construcción del puente desde hace 21 años, consideran la reciente aprobación del Congreso un paso importante, gracias a sus manifestaciones y reclamos. Sin embargo, insisten en que se necesita una tramitación rápida del proceso.
La balsa que conecta Los Cedrales y Minga Guazú es un riesgo constante para sus usuarios. Durante los cruces, la embarcación se llena de agua y debe ser desaguada hasta tres veces al día para evitar hundirse. Las soldaduras frágiles y los cables de acero, que en ocasiones se sueltan, han puesto en peligro a los pasajeros.
La urgencia por construir el puente ha sido declarada de emergencia por la Junta Departamental de Alto Paraná, ya que la falta de esta infraestructura afecta a aproximadamente 400 familias, incluyendo adultos mayores que requieren atención médica y estudiantes que necesitan trasladarse.
