El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) firmó el 10 de diciembre de 2024 una adenda con el consorcio Rutas del Este S.A., que incluye la construcción de un viaducto en el peligroso cruce de Pedrozo, conocido como el “cruce de la muerte”. Esta iniciativa busca mejorar la seguridad en la ruta PY02, donde se han registrado múltiples accidentes fatales.
El acuerdo, formalizado en la adenda Nº 5, fue firmado por la ministra Claudia Centurión y los directivos de Rutas del Este S.A., Cristian Sandoval Cataldo y Pedro José Horcajo Burgueño. Esta empresa tiene a su cargo la concesión de la ruta PY02 por un periodo de 30 años bajo la Ley de Alianza Público-Privada.
La inclusión del viaducto responde a la necesidad de eliminar un semáforo en el cruce Jhugua Jhu-Pedrozo, donde un accidente en septiembre de 2024 dejó seis personas fallecidas. A pesar de la gravedad de la situación, un nuevo accidente con el mismo saldo mortal ocurrió recientemente, evidenciando la urgencia de la obra, que debía concluir en mayo de este año, pero que aún permanece inconclusa.
El MOPC atribuye el retraso a la falta de liberación de terrenos necesarios para la construcción, mientras que Rutas del Este no ha emitido comentarios sobre el reciente incidente. La ministra Centurión ha solicitado que la empresa finalice los trabajos en un plazo de tres meses y considera opciones para desactivar el semáforo antes de que el viaducto esté operativo.
La adenda Nº 5, que prevé inversiones por un total de US$ 7,5 millones, contempla también la construcción de otras infraestructuras, como pasarelas y retornos en distintos puntos de la ruta. Para el viaducto de Pedrozo se asignaron US$ 4.664.684, excluyendo IVA, pero los plazos de ejecución establecidos se han visto afectados por la burocracia estatal.
Una cláusula del contrato indica que el riesgo por los retrasos en la liberación de terrenos recae en el MOPC, lo que significa que los plazos de ejecución de Rutas del Este se extienden si el Estado no entrega a tiempo los terrenos. Esta situación ha contribuido a mantener el peligro en el cruce, que sigue siendo un punto crítico en la ruta PY02.
Mientras la comunidad de Pedrozo espera que la obra se complete, el semáforo que debía ser eliminado continúa regulando el tráfico en una intersección que ha cobrado demasiadas vidas, dejando a los conductores en un constante estado de riesgo.
