El mercado petrolero atraviesa un período de alta inestabilidad. Los precios internacionales fluctúan constantemente, golpeando directo a los importadores. Sin embargo, en Paraguay, Petróleos Paraguayos (Petropar) asume un rol fundamental como un amortiguador para toda la economía de nuestra gente.
William Wilka, actual presidente de esta institución, explicó para el programa “Espresso Informativo” de La Tribu 650 AM, sobre el escenario técnico y comercial del combustible. Según sus declaraciones, el deseo del ente estatal es el de transmitir tranquilidad ante el incierto panorama que se gesta. “Seguimos aguantando con todas las compras que habíamos hecho anteriormente, con un positivo efecto inventario”, remarcó el directivo, dejando en claro su confianza en la planificación operativa de las gestiones que llevan realizando.
Ventas en constante alza
Un dato sumamente relevante es el notable crecimiento de la demanda comercial. Petropar registra hoy un aumento del 26% en todas sus ventas. Este fenómeno responde directamente a la gran diferencia de precios en comparación con el sector privado local tras sus recientes y sucesivas subas, ya que el diésel registra G. 700 menos y la gasolina G. 500 menos.
Ese gran volumen de rotación permite compensar la actual reposición a muy altos costos, logrando un sólido equilibrio de carácter netamente financiero para todas las arcas institucionales de la petrolera.
El difícil panorama externo
El contexto mundial no da tregua en lo absoluto. Wilka detalló cifras muy precisas y realmente preocupantes, pues el diésel cerró su cotización en USD 1.125, un pico catalogado como demasiado alto por los expertos del sector. Las gasolinas, mientras tanto, se mantienen firmes por encima de la dolorosa barrera de los USD 830 y USD 840 por cada metro cúbico importado.
A pesar de las duras condiciones adversas, la firma nacional no piensa trasladar toda esa gran carga al consumidor de manera inmediata ni mucho menos brusca. “No tenemos una política de subir de una vez G. 1.000”, aseguró el titular. La firme directriz es que cualquier eventual ajuste sea siempre de carácter gradual, analizando a diario todo movimiento comercial.
Logística y alta calidad técnica
Para hacer frente a estas constantes presiones del mercado global, Petropar prepara compras inteligentes con volúmenes más pequeños para buscar competitividad. Su principal fortaleza sigue siendo la gran capacidad de almacenaje instalada en su enorme planta central de Villa Elisa, asegurando el valioso combustible para un mínimo de tres meses continuos y mitigando posibles trabas logísticas externas en el siempre complejo y burocrático circuito de importación desde la distante región de La Plata.
Finalmente, más allá del ahorro, Wilka destaca el alto octanaje comprobado de todos los distintos hidrocarburos. Las naftas que son comercializadas superan ampliamente lo estrictamente exigido en sus diferentes fichas técnicas de seguridad, consolidando la confianza ciudadana hacia nuestra apreciada petrolera paraguaya.
El objetivo de las actuales autoridades es seguir trabajando incansablemente para poder aguantar todas y cada una de las variables posibles en beneficio exclusivo y absoluto de las miles de familias trabajadoras que a diario impulsan hacia adelante al Paraguay.
A TENER EN CUENTA:
1 – Amortiguador de precios frente a la crisis global: A pesar de la inestabilidad internacional y los altos costos de importación, Petropar mantiene sus precios estables gracias al uso estratégico de su inventario. El compromiso es no realizar subas bruscas de precios que afecten al consumidor.
2 – Aumento significativo de las ventas: La demanda comercial de Petropar creció un 26% debido a que sus combustibles son considerablemente más baratos que los del sector privado. Este alto volumen de ventas permite a la institución equilibrar sus finanzas y compensar los altos costos de reposición.
3 – Logística estratégica y alta calidad: La petrolera asegura el abastecimiento del país por un mínimo de tres meses gracias a compras inteligentes y a la gran capacidad de almacenaje de su planta en Villa Elisa, ofreciendo además combustibles de una calidad técnica y octanaje superior al exigido.
