El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, ha sido acusado de desinformar al afirmar que no existían denuncias contra Hernán Rivas, quien fue propuesto para el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM). Sin embargo, ya había al menos reportes que documentaban la ilegalidad de su título de abogado, que fue creado poco antes de asumir su cargo en 2020.
Latorre defendió a Rivas, afirmando que no había evidencia de su asociación con bufetes de abogados para manipular la justicia. Sin embargo, sus declaraciones parecen subestimar la gravedad de la situación, ya que su título fue considerado una invención, lo que pone en duda la competencia profesional de Rivas. La maniobra de Latorre ha sido interpretada como un intento de proteger al movimiento Honor Colorado, que había respaldado a Rivas en varias ocasiones.
En recientes declaraciones, Latorre se negó a disculparse, indicando que la responsabilidad de Rivas debería ser evaluada por la justicia. Además, la Cámara de Diputados aprobó a regañadientes un proyecto de ley denominado «Anti Hernán Rivas», que busca endurecer los requisitos para acceder al JEM en representación del Congreso.
La situación ha generado un fuerte rechazo entre sectores de la oposición, quienes criticaron la elección de Rivas como un claro atropello a la Constitución y a las leyes. A pesar de las advertencias, algunos miembros del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) se unieron a los colorados para facilitar la reelección de Rivas, creando un «combo» que permitió su designación.
El debate se intensificó cuando se reveló que se violaron las leyes vigentes que estipulaban un mandato de cinco años para los representantes ante el JEM. Esto suscitó indignación entre varios legisladores, quienes argumentaron que la situación era inconstitucional.
El entonces diputado Celso Kennedy expresó su incredulidad ante la aprobación de un proyecto de ley que supuestamente ya estaba en vigor, lo que resultaba en un evidente conflicto con los procedimientos legislativos. Esta controversia ha dejado en evidencia la manipulación de los procesos legislativos en favor de intereses particulares.
Finalmente, Rivas fue nominado y juró su cargo ante el presidente de Diputados, Pedro Alliana, en una ceremonia que fue criticada por su falta de legitimidad. A pesar de las protestas de la oposición y las dudas sobre su idoneidad, el acto fue consumado, culminando en una celebración entre los aliados de Rivas.
