Más de 1.500 jóvenes de las distintas parroquias de la Diócesis de San Lorenzo se unieron este domingo en la XXVII Peregrinación Diocesana de Jóvenes, que tuvo lugar en la ciudad de Guarambaré. La jornada comenzó en la Universidad Católica, desde donde los participantes caminaron hasta la Parroquia Natividad de María.
Con el lema “Llamados a servir, elegidos para construir el bien común”, los jóvenes asistieron a una misa presidida por el obispo de San Lorenzo, Mons. Joaquín Robledo. Al finalizar la celebración, se leyó un manifiesto que expone las inquietudes y compromisos de la juventud, enfatizando que el lema no es solo un adorno, sino un llamado a la acción.
Los jóvenes manifestaron su deseo de no ser meros asistentes en celebraciones, sino de asumir un papel activo en la Iglesia y la sociedad. En su declaración, afirmaron: “No venimos a calentar bancos ni a repetir frases hechas; somos el presente de una Iglesia que pisa el barro y mira de frente”.
El manifiesto abordó preocupaciones relevantes para los jóvenes, como la inseguridad, el avance de las drogas, la trata de personas y la marginación. También hicieron un llamado a mejorar las oportunidades en educación, salud y empleo, cuestionando: “¿Qué futuro te queda cuando te cierran todas las puertas?”.
Se criticaron los privilegios de algunos sectores políticos y la desconexión entre la clase política y la ciudadanía. Además, los jóvenes reflexionaron sobre el impacto de las redes sociales y la cultura de la apariencia, señalando que esta búsqueda de aprobación puede llevar a la ansiedad y la soledad.
El documento también incluyó críticas hacia la propia Iglesia, solicitando una mayor apertura para escuchar a los jóvenes. “No somos el futuro, somos el presente”, afirmaron, pidiendo espacios reales para opinar y participar en la toma de decisiones.
A pesar de los reclamos, los participantes destacaron su compromiso de acción. “Nos comprometemos a no mirar para otro lado, a meter las manos en el barro y a poner el talento al servicio del que está al lado”, expresaron, subrayando su intención de trasladar la fe a acciones concretas de servicio y solidaridad.
Con un mensaje que busca ganarse el respeto a través de la autenticidad y el servicio, los jóvenes renovaron su llamado a una Iglesia con mayor protagonismo juvenil, bajo la mirada de la Virgen Natividad de María.
