El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram) enfrenta fluctuaciones en la provisión de medicamentos e insumos esenciales, según el neumólogo y exministro de Salud Carlos Morínigo. A pesar de que el hospital dispone de los medicamentos necesarios para operar, Morínigo advirtió sobre la persistencia de faltantes, especialmente en insumos básicos como sondas vesicales y anestésicos.
Morínigo destacó que, aunque actualmente hay antibióticos en aerosol disponibles para el tratamiento de enfermedades respiratorias, la falta de anestésicos es preocupante. Exigió una regularización en el abastecimiento para prevenir que los costos recaigan sobre los pacientes, quienes pueden enfrentar gastos diarios de entre G. 600.000 y 700.000 en terapia intensiva si hay escasez de medicamentos.
El exministro también criticó las condiciones de infraestructura del Ineram, que sigue operando con solo dos quirófanos, una situación que calificó de insuficiente para atender la demanda actual. A pesar de la reciente llegada de nuevo instrumental, Morínigo señaló que las limitaciones estructurales aún persisten, lo que requiere una mejora significativa para cumplir con su rol como centro de referencia en enfermedades respiratorias.
En relación a la reciente huelga de médicos en demanda de un aumento salarial, Morínigo indicó que hubo un acatamiento total en el Ineram. Expresó su frustración por la falta de diálogo con el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), enfatizando que recurrir a medidas de fuerza debería ser el último recurso.
El neumólogo también observó que, aunque hay suficientes profesionales en neumología en el país, la carencia de insumos en hospitales fuera de Asunción provoca que muchos pacientes sean derivados al Ineram, lo que contribuye a la centralización de la atención médica en la capital.
Morínigo, quien fue ministro de Salud durante el gobierno de Horacio Cartes y luego gerente de Salud del Instituto de Previsión Social, fue destituido después de denunciar faltantes de medicamentos. Afirmó que su salida de la jefatura de Endoscopía Respiratoria del Ineram fue una represalia por exponer las deficiencias del sistema de salud.
