En la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), se ha revelado que 96 funcionarios perciben salarios superiores al del presidente Santiago Peña, quien tiene un salario de aproximadamente G. 180.055.475. Este dato destaca una brecha significativa en la remuneración de altos funcionarios dentro de la institución.
El presidente de la EBY, Luis Benítez, lidera la lista de altos salarios, seguido por consejeros que reciben más de G. 160 millones mensuales. Juntos, estos seis funcionarios generan un gasto mensual cercano a G. 962 millones, lo que se traduce en un total anual de G. 12.506 millones. Además, existen 26 empleados que ganan más de G. 50 millones y otros 750 que reciben entre G. 20 y 30 millones al mes.
Un aspecto relevante es el papel de las bonificaciones, que a menudo superan los salarios base. Por ejemplo, el comisionado Rodrigo Pesoa Nardi tiene un salario de G. 22.704.970, pero recibe G. 30.124.331 adicionales. En total, los 47 comisionados representan un gasto mensual de G. 1.049 millones, donde las bonificaciones constituyen una parte considerable del presupuesto destinado a este grupo.
La EBY también asigna gratificaciones de hasta G. 20 millones a comisionados de otras instituciones, lo que resalta la generosidad de su política salarial. Sin embargo, este esquema de compensación no se limita a funcionarios de larga data, ya que incluso nuevos ingresos reciben montos elevados.
La magnitud de estos gastos ha generado críticas y cuestionamientos sobre la gestión financiera de la EBY, especialmente en un contexto donde la eficiencia y la transparencia son fundamentales. La situación invita a un análisis más profundo sobre la sostenibilidad de tales salarios y la necesidad de una revisión de las políticas de bonificación.
