La crisis en el Instituto de Previsión Social (IPS) ha alcanzado niveles alarmantes, con miles de asegurados denunciando un grave desabastecimiento de medicamentos e insumos básicos en los hospitales. Las familias se ven obligadas a hacer frente a gastos diarios que superan el salario mínimo, recurriendo a colectas y considerando la venta de propiedades para cubrir los costos de atención médica.
La situación se ha vuelto insostenible, según testimonios de pacientes y familiares que han expresado su angustia ante la falta de respuesta de las autoridades. Los gastos diarios para mantener a un paciente internado pueden llegar a ser de hasta G. 3 millones, dependiendo del estado de salud, lo que ha llevado a muchos a tomar medidas desesperadas.
Un familiar de un paciente relató que en un solo día gastó G. 1.600.000 en medicamentos y enfrenta la necesidad de comprar más, lo que les ha llevado a organizar actividades de recaudación de fondos y evaluar la venta de terrenos o viviendas. Las listas de compras incluyen medicamentos esenciales como Tigeciclina, suero dextrosa y otros insumos que el IPS no puede proporcionar debido a su escasez.
En el área de pediatría, la situación es igualmente crítica. Padres de niños internados han denunciado la falta de suministros básicos, como jeringas y guantes, lo que obliga al personal de enfermería a buscar insumos en diferentes pisos del hospital para poder atender a los recién nacidos. Esta carencia afecta gravemente la atención en un sector que debería contar con los recursos necesarios.
Cecilia Rodríguez, gerente de Abastecimiento y Logística del IPS, reconoció que la institución enfrenta una severa limitación presupuestaria. Con un presupuesto de G. 1.6 billones para el año fiscal, la necesidad real asciende a G. 2.1 billones, lo que refleja un déficit que se ha acumulado durante más de diez años. A pesar de tener un 93% de cobertura contractual, las demoras en la entrega de productos por parte de los proveedores han agravado la situación.
Rodríguez explicó que el IPS no cuenta con disponibilidad financiera para continuar con las órdenes de compra debido a las restricciones de la Ley de Presupuesto. Como medida de emergencia, se ha solicitado un adelanto de fondos plurianuales para intentar reabastecer las farmacias de los hospitales.
A pesar de estas explicaciones, los pacientes y sus familias continúan enfrentando una realidad desesperante. La escasez de medicamentos críticos, como losartán y telmisartán, se atribuye a retrasos en la producción y problemas en la emisión de órdenes de compra. La crisis en el IPS pone de manifiesto la necesidad urgente de soluciones efectivas que garanticen el acceso a la atención médica necesaria para todos los asegurados.
