El mercado de combustibles en Paraguay enfrenta nuevamente un escenario complicado debido al aumento de las cotizaciones internacionales de los derivados del petróleo, lo que ha llevado a varios emblemas privados a ajustar sus precios desde esta semana, con incrementos de hasta G. 600 por litro, especialmente en el diésel.
Mientras tanto, Petróleos Paraguayos (Petropar) ha decidido mantener sus precios sin cambios, lo que ha generado críticas entre los actores del sector privado, quienes consideran que esta política distorsiona el mercado. Desde el sector de distribuidores se han alzado voces que sugieren que el Gobierno presiona a Petropar para que no realice ajustes hasta después de las elecciones municipales programadas para el 4 de octubre, aunque esta información no ha sido confirmada por la estatal.
William Wilka, presidente de Petropar, reconoció que la situación es difícil y que la empresa está utilizando su margen de maniobra para evitar un reajuste inmediato. “Desde hace 12 años no teníamos estos valores de cotización”, comentó Wilka, al tiempo que señaló que están haciendo esfuerzos para mantener los precios actuales el mayor tiempo posible.
Al ser consultado sobre si se espera un ajuste de precios después de las elecciones, Wilka enfatizó que las decisiones en Petropar son corporativas y no están influenciadas por eventos electorales, pero admitió que aún no hay una fecha definida para un posible incremento.
La diferencia en la respuesta entre Petropar y los emblemas privados, que ya han comenzado a aplicar aumentos en sus precios, pone de relieve las tensiones en el mercado. Los incrementos de los emblemas se deben al encarecimiento de los productos derivados del petróleo en los mercados internacionales, exacerbado por la guerra en Medio Oriente.
Adolfo Martín Sánchez, presidente de la Cámara Paraguaya de Distribuidoras de Combustibles (Cadipac), calificó la situación del mercado como «caótica» y señaló que los precios locales están «totalmente desfasados» en relación a los costos de reposición. Indicó que los recientes aumentos de G. 500 y G. 600 por litro son insuficientes, sugiriendo que debería haber un incremento mínimo de G. 1.400.
Sánchez también criticó que Petropar mantenga sus precios mientras los costos internacionales continúan en ascenso, lo que genera una competencia desigual para los distribuidores privados. “Quinientos guaraníes es una aspirina para un cáncer”, afirmó, refiriéndose a los ajustes recientes que apenas cubren una parte de la diferencia acumulada. Además, destacó que el precio del heating oil ha superado los US$ 5 por galón, lo que refleja la presión que enfrentan los importadores y distribuidores locales.
