Asesinato en Pedro Juan Caballero vinculado a disputas del Clan Rotela
Comparte en:Asesinato en Pedro Juan Caballero vinculado a disputas internas del Clan Rotela El sicariato que tuvo lugar el 30 de junio de 2026 en Pedro Juan Caballero resultó en la muerte de Bernardo Luis Sánchez Quintana, un miembro del Clan Rotela, quien había sido liberado de prisión solo 12 días antes. Las autoridades investigan…
Asesinato en Pedro Juan Caballero vinculado a disputas internas del Clan Rotela
El sicariato que tuvo lugar el 30 de junio de 2026 en Pedro Juan Caballero resultó en la muerte de Bernardo Luis Sánchez Quintana, un miembro del Clan Rotela, quien había sido liberado de prisión solo 12 días antes. Las autoridades investigan la relación del crimen con tensiones internas dentro de la organización.
Bernardo Luis Sánchez Quintana, de 33 años y conocido por el alias «Lágrima», fue ultimado en su vivienda por un sicario que ingresó al lugar, le disparó una vez y abandonó la escena con tranquilidad. Este incidente ocurrió en un contexto de creciente violencia vinculada a bandas criminales en la región.
Fuentes de la Policía de Investigaciones de Amambay informaron que, minutos antes del ataque, la víctima mantenía una conversación telefónica en la que reveló su ubicación. Esto podría haber facilitado la acción del autor del crimen, lo que sugiere una planificación previa.
Sánchez Quintana era un conocido miembro del Clan Rotela, una organización que ha estado involucrada en actividades delictivas en Paraguay durante años. Su historial criminal incluía varias condenas por robo, y a pesar de su encarcelamiento, mantuvo una presencia activa en redes sociales, donde promocionaba su lealtad al grupo.
El Clan Rotela, liderado por Armando Javier Rotela Ayala, actualmente recluido en la cárcel de máxima seguridad Martín Mendoza de Emboscada, ha sido protagonista de numerosas disputas internas que han escalado en violencia. La muerte de «Lágrima» podría ser un reflejo de estas tensiones.
Las autoridades están trabajando para esclarecer los motivos detrás del asesinato y determinar si se trata de una lucha por el control dentro de la organización, lo cual podría tener repercusiones significativas en la seguridad pública de la región.
Este hecho es un recordatorio preocupante del impacto del crimen organizado en Paraguay, donde los conflictos entre bandas no solo afectan a los involucrados, sino también a la población civil. La investigación continúa, y se espera que se realicen arrestos en los próximos días.