El senador Eduardo Nakayama ha expresado su preocupación sobre las dudas que se generan en torno a la solvencia financiera de los bancos, afirmando que tales discusiones deben llevarse a cabo en el ámbito del Banco Central del Paraguay (BCP) y no ser utilizadas como armas en disputas políticas. Nakayama calificó de «muy grave» que se ponga en tela de juicio la estabilidad de estas instituciones desde el ámbito político y enfatizó que el uso del sistema bancario para atacar a otros sectores es inaceptable.
El legislador advirtió que esta dinámica de confrontación puede ser perjudicial, afectando no solo a la imagen de entidades como el Banco Atlas y Ueno Bank, sino también a los fondos jubilatorios del Instituto de Previsión Social (IPS). En este sentido, hizo un llamado a la transparencia en el manejo de los recursos y respaldó la solicitud de informes relacionados con la administración de dichos fondos.
Nakayama subrayó que el BCP es la entidad encargada de investigar y controlar a los bancos, y no el Congreso. Criticó los juzgamientos políticos, como la conocida «Comisión Garrote», por dañar la credibilidad de las instituciones que deben proteger a los ciudadanos. Recordó que el BCP ha estado realizando un trabajo técnico serio a lo largo de los años, independientemente de la administración en el poder.
Respecto a la concentración de fondos del IPS en Ueno Bank, Nakayama insistió en la necesidad de transparentar cómo se gestionan estos recursos. Aseguró que la población tiene derecho a conocer el destino de su dinero y advirtió que poner en riesgo la estabilidad del sistema financiero por razones políticas podría perjudicar a los aportantes del IPS.
En una reflexión sobre la economía del país, Nakayama criticó el hecho de que entre los principales contribuyentes de impuestos se encuentren bancos y empresas de bebidas alcohólicas y tabacos, lo que indica una población altamente endeudada. Aunque no ve inconveniente en que los bancos prosperen, expresó su preocupación por la falta de circulación de dinero en sectores productivos como la industria y el comercio. Concluyó que el verdadero debate debería centrarse en cómo fomentar el empleo y desarrollar la industria en Paraguay.
