Un automóvil que había sido denunciado como robado en septiembre de 2024 fue recuperado por el Departamento de Control de Automotores durante un operativo realizado el martes en Luque. La matrícula del vehículo despertó sospechas en uno de los oficiales, quien al investigarla en línea descubrió que el auto estaba involucrado en un trágico accidente.
El 13 de febrero de 2021, un Toyota Ractis azul, con matrícula AABA 193, estuvo implicado en un accidente en Valle Pucú, Areguá, donde murieron dos jóvenes, Pedro Sebastián Benítez Coronel, de 20 años, y Diego Ariel Fernández Benítez, de 18. Otros dos ocupantes del automóvil resultaron gravemente heridos. Según el informe, el vehículo circulaba a alta velocidad y se estrelló contra un poste eléctrico.
Casi cuatro años después, Oscar Raúl García Molas, de 36 años, denunció el robo de su automóvil Toyota Ractis azul, matrícula AAPO 260, el 5 de septiembre de 2024. El vehículo había sido estacionado en la calle Brasil y desapareció mientras él estaba en su trabajo. Se sospecha que los delincuentes utilizaron un inhibidor de señales, ya que no se activaron la alarma ni el sistema de rastreo.
Durante un control de rutina en Luque, un Toyota Ractis azul llegó al retén y, aunque el propietario, Rodrigo Huespe Martínez, de 51 años, presentaba la documentación correspondiente, algunos daños en el vehículo llamaron la atención de un agente. Este decidió buscar la matrícula en Google, lo que reveló la conexión del auto con el fatal accidente de 2021.
El vehículo fue detenido y sometido a un peritaje que confirmó manipulaciones en el chasis, donde se habían reemplazado partes originales por otras metálicas, además de haberle colocado la matrícula de otro automóvil. El caso fue reportado al fiscal Orlando Paiva, quien ordenó la incautación del vehículo y la liberación de su poseedor, quien deberá declarar en la Fiscalía. Según los agentes, el automóvil incautado es el mismo que fue denunciado como robado en 2024.
