Estudiantes de la Primera Escuela Paraguaya de Sordos realizaron una salida pedagógica a la Plaza de los Desaparecidos en Asunción, donde aprendieron sobre la historia del país y los derechos humanos a través de recorridos guiados y testimonios de sobrevivientes de la dictadura. La actividad se llevó a cabo el 28 de agosto de 2026, en el marco de la Semana de la Lectura y el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
Ainara Goiburú, una de las alumnas de 11 años, expresó su emoción tras la visita, destacando que la experiencia le permitió conocer el sufrimiento y la falta de empatía que sufrieron muchas personas en el pasado. La jornada incluyó la participación de 24 estudiantes que exploraron el significado del espacio, donde se encuentra el Monolito de la Memoria y fragmentos de la estatua del dictador Alfredo Stroessner.
Los alumnos tuvieron la oportunidad de dialogar con Rogelio Goiburú, director de Memoria Histórica y Reparación del Ministerio de Justicia, quien enfatizó la importancia de incluir la lengua de señas en estas actividades, una práctica poco común en espacios públicos. Patricia Ortigoza, directora de la escuela, agregó que estas experiencias son fundamentales para la educación de los estudiantes sordos, quienes enfrentan desafíos en los canales de comunicación tradicionales.
Durante la actividad, se rindió homenaje a cuatro personas identificadas como desaparecidas durante la dictadura, incluyendo a Cástulo Vera Báez y Miguel Ángel Soler. Rogelio Goiburú subrayó la necesidad de explicar la historia de estos desaparecidos, resaltando que muchos fueron detenidos ilegalmente antes de ser desaparecidos.
Celsa Ramírez, una sobreviviente del régimen, compartió su experiencia con los estudiantes y destacó la relevancia de recordar estos hechos para evitar que se repitan. Su participación fue un recordatorio del impacto que tuvo la dictadura en muchas familias paraguayas.
Además, Gloria Patricia Ortigoza enfatizó la necesidad de desarrollar estrategias pedagógicas que respondan a la realidad de los estudiantes sordos y la importancia de más personal capacitado en lengua de señas en el sistema educativo. Ainara concluyó que es esencial contar con más espacios en museos y plazas que ofrezcan actividades en lengua de señas, ya que estas experiencias enriquecen su aprendizaje fuera del aula.
