La Policía Nacional de Paraguay intensifica su investigación sobre un asalto millonario ocurrido el viernes en el microcentro de Ciudad del Este, donde se estima que más de 500 teléfonos celulares fueron robados. En los últimos días, se han llevado a cabo varios allanamientos en busca de las mercancías sustraídas.
Uno de los operativos se realizó en un local llamado José Cell, ubicado en el Jebai Center, donde fueron incautados 38 iPhones que serán analizados para determinar si pertenecen al lote robado. El comisario principal Francisco Rolón, jefe de la Comisaría 1ª, indicó que entre los modelos robados figuran iPhones 11, 13, 14, 15 y 17, con un estimado de al menos 100 aparatos sustraídos. Sin embargo, el director de Policía de Alto Paraná, Jorge Ramón Aquino Aguayo, sugiere que la cifra podría superar las 500 unidades.
Además, se llevó a cabo un allanamiento en el barrio San Miguel, en un edificio donde se cree que reside el propietario de José Cell, quien podría estar involucrado en la reducción de los celulares robados. Durante este procedimiento, se incautaron más teléfonos y un sistema DVR de grabación de cámaras de seguridad.
En otro operativo realizado en el barrio 23 de Octubre, fue detenido Alberto Britos Alcaraz, de 40 años, conocido como «Soldado Ruso». El arresto se produjo cuando Britos circulaba en un automóvil Chevrolet Cruze sin chapa. En el vehículo también estaba José Eduardo Ramírez Gómez, de 37 años, quien fue demorado. Durante la detención, se encontraron tres pistolas, un revólver, dos rifles de cañón largo, más de 100 municiones y otros elementos relacionados con el asalto.
El asalto en cuestión tuvo como víctima al brasileño César Ricardo Martínez Moreira, de 24 años, quien fue interceptado en su camioneta Mercedes Benz tras retirar una carga de celulares del shopping Vendôme. Los delincuentes, que se desplazaban en una camioneta Toyota Fortuner blanca, tomaron a Martínez como rehén y utilizaron su vehículo para escapar hacia la zona del Lago de la República.
Durante la persecución, se produjo un intercambio de disparos entre los delincuentes y agentes de la Unidad Motorizada, resultando herido el suboficial primero Emilio Esteban Cardozo. Finalmente, la víctima fue abandonada a 50 metros del Lago de la República, mientras que la camioneta de los asaltantes fue hallada en Presidente Franco.
