Miguel Prieto, precandidato presidencial para 2028, recordó en un mensaje a sus seguidores que el 19 de agosto de 2025 fue destituido de su cargo como intendente de Ciudad del Este y ahora enfrenta 46 denuncias pendientes. A pesar de las adversidades, Prieto aseguró sentirse más libre que nunca y lanzó un mensaje de aliento a quienes se sienten oprimidos por el sistema.
Prieto fue destituido por la Cámara de Diputados con el apoyo de 47 votos de las bancadas coloradas cartistas, abdistas y velazquistas, quienes buscaban recuperar el control de la intendencia de Ciudad del Este. Mientras tanto, el exintendente de Asunción, Óscar “Nenecho” Rodríguez, logró evitar un destino similar al renunciar a su cargo.
A pesar de su destitución, el exintendente mantuvo su influencia política. Su aliada, la concejala María Portillo, fue electa intendenta interina, y su colaborador Dani Mujica ganó la elección para culminar su mandato con una diferencia significativa de 40 puntos sobre el candidato de la unidad colorada, Roberto González Vaesken.
En los meses posteriores a su destitución, Prieto celebró el declive de los clanes políticos Zacarías Irún y Portillo en sus respectivos partidos. Además, emprendió una gira nacional que lo ha posicionado como un candidato fuerte para la presidencia en 2028, a pesar de los 47 procesos judiciales que enfrenta, de los cuales uno fue desestimado recientemente.
En un video compartido en redes sociales, Prieto expresó: «Hoy amanecí recordando que hace exactamente un año ‘el sistema’ me quitó del cargo de Intendente Municipal». Agregó que no pudieron eliminar la esperanza de las personas de construir «la ciudad que queremos» y llevar ese modelo a todo Paraguay.
El exintendente también mencionó que se encuentra ante un nuevo desafío, ya que el mismo sistema que lo destituyó intenta privarlo de su libertad. Sin embargo, enfatizó: «Nunca antes me sentí más libre, porque tengo la conciencia tranquila y porque no les tengo miedo».
Prieto concluyó su mensaje señalando que, tras recorrer el país durante un año, ha notado que cada vez más personas están despertando y perdiendo el miedo frente al sistema que busca oprimirlos.
