El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha decidido devolver a Paraguay el «Cañón Cristiano», una emblemática pieza de artillería con un profundo significado histórico y cultural. Esta decisión se produce en medio de la controversia generada por los comentarios del mandatario sobre la Guerra de la Triple Alianza, que provocaron el descontento del Gobierno paraguayo.
El Cañón Cristiano, que pesa 12 toneladas, fue fabricado en 1866 en la fundición de La Rosada, ubicada en Ybycuí, durante la guerra que tuvo lugar entre 1864 y 1870. El general Roberto Olmedo destacó su simbolismo, señalando que fue creado a partir de las campanas de las iglesias y las donaciones de bronce de los habitantes de la época, reflejando así el profundo valor moral que la fe cristiana tiene para el país.
Históricamente, se pensó que el Cañón Cristiano podría ser clave para el ejército paraguayo, pero fue capturado por las fuerzas del Imperio del Brasil en julio de 1868. La imposibilidad logística de trasladar una estructura tan pesada a través de terrenos difíciles obligó al ejército paraguayo a abandonarlo en Humaitá ante el avance de las tropas aliadas.
La devolución de esta pieza se inscribe dentro de un contexto más amplio de restitución de trofeos de guerra por parte de las naciones que participaron en el conflicto. Uruguay fue el primer país en reconocer la situación, devolviendo en 1885 diversos trofeos de guerra, incluidos fusiles y espadas, además de condonar la deuda de guerra que Paraguay mantenía con los aliados.
Como reconocimiento a este gesto, Paraguay renombró la Plaza San Francisco como Plaza Uruguay y una de sus principales avenidas como Avenida General Máximo Santos. Posteriormente, Argentina también condonó su deuda en 1941 y Brasil lo hizo en 1942.
En 1954, Argentina, bajo el gobierno de Domingo Perón, devolvió la mayoría de los trofeos que quedaban pendientes, entre los que se encontraban los cañones El Criollo y Acá Verá, así como varios pabellones nacionales. La próxima devolución del Cañón Cristiano por parte de Brasil representa un paso significativo en la recuperación del patrimonio histórico de Paraguay.
