A bordo de alrededor de 20 ómnibus, médicos del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) comenzaron su marcha desde el ex Seminario Metropolitano hacia el centro de Asunción. Esta movilización busca expresar sus reivindicaciones tras el fracaso de las negociaciones con las autoridades de salud.
La doctora Rossana González, secretaria general del gremio, informó que la salida se vio retrasada debido a que algunos grupos fueron «retenidos» en su trayecto hacia la capital. Los manifestantes seguirán un itinerario que incluye las calles Azara, Bernardino Caballero, Mariscal López y culminará en el Ministerio de Salud, donde se llevará a cabo su primera protesta.
Después de su parada en el Ministerio de Salud, los médicos planean marchar a pie hacia el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), situado en la avenida Mariscal López. Para garantizar la seguridad del evento, la Policía Nacional ha desplegado 500 efectivos en la zona. Además, existe la posibilidad de que los manifestantes se desplacen hacia Mburuvicha Róga, lo que ha llevado a las autoridades a preparar la cobertura en esa área.
El motivo de la movilización se centra en cuatro demandas esenciales para la atención pública. En primer lugar, los médicos exigen la incorporación de más profesionales para atender urgencias e internaciones en hospitales, que en ocasiones operan con un solo médico de guardia. También reclaman la garantía de insumos básicos para el funcionamiento adecuado de los centros de salud.
En segundo lugar, el gremio denuncia una pérdida significativa de poder adquisitivo, ya que no han recibido reajustes salariales desde 2012, pasando de percibir 2,8 salarios mínimos a 1,5 en la actualidad, con una base de 5 millones de guaraníes.
Otro punto crítico es la precarización laboral; de los 11.000 médicos que laboran en el Ministerio de Salud, aproximadamente 9.000 están bajo régimen de contrato, muchos de ellos con hasta 10 años de antigüedad y sin estabilidad laboral ni acceso a créditos.
Finalmente, los médicos solicitan el pago doble por las guardias trabajadas en días feriados extraordinarios, un beneficio que el Ejecutivo ha negado citando cuestiones jurídicas específicas del sector.
