Diego Wilfrido Aguayo, médico de cabecera de Pedro Alliana, figura en la lista de comisionados de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) con una remuneración total de G. 35 millones. Aguayo, quien también trabaja en la Vicepresidencia, está en el centro de una polémica debido a su vinculación personal y profesional con el político.
La situación ha suscitado preocupaciones sobre el uso de recursos públicos, dado que la EBY es conocida por destinar millonarios fondos a comisionados en diversas instituciones. Se ha cuestionado la transparencia de estos pagos, especialmente en relación a la contratación de personal que no necesariamente desempeña funciones relevantes para la entidad.
La lista de comisionados no solo incluye a Aguayo, sino también a otros individuos relacionados con políticos, lo que ha llevado a acusaciones de nepotismo y favoritismo. La comunidad exige una revisión exhaustiva de los contratos y las funciones asignadas a estos comisionados.
La EBY ha sido criticada por su falta de rendición de cuentas en el manejo de los recursos. Organizaciones civiles y grupos de ciudadanos han solicitado mayor claridad sobre el destino de los fondos públicos y la justificación de los salarios elevados de algunos comisionados.
Aguayo, cuya relación con Alliana es conocida, ha defendido su posición alegando que su trabajo es esencial para la salud del Vicepresidente. Sin embargo, los detractores argumentan que su nombramiento en la EBY es un claro ejemplo de cómo a menudo se privilegian los vínculos personales sobre la meritocracia.
Este escándalo pone de relieve la necesidad urgente de reformas en la administración pública, especialmente en entidades que manejan grandes sumas de dinero provenientes del estado. La sociedad civil está atenta a los desarrollos de este caso y espera respuestas claras de las autoridades competentes.
