El homicidio de Rebeca Martínez Aricayé, de 28 años, tuvo lugar en la madrugada del lunes 28 de septiembre en Eusebio Ayala, departamento de Cordillera. La víctima, madre de una niña, fue asesinada mientras que Carolina Raquel Aguilar, de 32 años y madre de cuatro niños, resultó herida y se encuentra viva.
Las autoridades han imputado por homicidio doloso agravado a Junior Ramón Delvalle Almeida, de 30 años, conocido por los apodos «Junior Peluquero» o «Polaco», y a Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo, de 28 años, quien no tiene alias. Ambos se encuentran prófugos. Según la fiscalía, la imputación detalla que los acusados asistieron a un evento de jineteada junto a un tercer individuo, no identificado, quienes habrían atacado a las mujeres.
El incidente se desencadenó por una pelea en la fiesta, provocada por el exnovio de Rebeca, Aníbal Javier Guanes López, quien se molestó al verla bailar con otros. Tras la riña, los imputados se retiraron del evento en una camioneta Kia Sportage gris, mientras que Rebeca y Carolina abandonaron el lugar en una motocicleta junto a un primo de Rebeca.
En la zona céntrica de Eusebio Ayala, Rebeca recibió una llamada de Delvalle, quien le cuestionó la agresión hacia uno de sus acompañantes. Esta comunicación parece haber sido el detonante para el posterior ataque, con la intención de cobrar venganza.
Los imputados cambiaron de vehículo, utilizando una camioneta Toyota Fortuner blanca para interceptar a las mujeres. Durante el ataque, se les acusa de haber disparado contra Rebeca y Carolina, llevándolas después al Cementerio de Eusebio Ayala, donde se produjo el homicidio. Junior se considera el autor moral del crimen al haber dado las instrucciones para el ataque.
Delvalle tiene antecedentes delictivos, siendo identificado como el líder de una banda que secuestró a dos gerentes en diciembre de 2024, además de contar con una orden de captura por el asalto a un camión blindado en julio pasado. Por su parte, Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo ha sido detenido en múltiples ocasiones, involucrado en el robo de vehículos de alta gama, y tiene varias órdenes de captura pendientes.
La comunidad de Eusebio Ayala se encuentra consternada por el suceso, que ha dejado una víctima fatal y una sobreviviente en estado crítico, en un contexto de creciente preocupación por la violencia en la región.
