A tres años de la gestión del presidente Santiago Peña, el gobierno presenta como logros destacados la obtención del grado de inversión, un notable crecimiento económico y un aumento significativo en la inversión extranjera directa, que ha llegado a US$ 1.000 millones. Sin embargo, enfrenta críticas por el estancamiento de la reforma de la Caja Fiscal y el deterioro institucional relacionado con el sistema de justicia.
El analista Amílcar Ferreira destacó que el mayor éxito de esta administración ha sido alcanzar el grado de inversión, lo que ha mejorado la percepción de Paraguay en el ámbito financiero internacional. Este avance no solo se debe a factores internos, sino también a una estrategia de comunicación más efectiva hacia el exterior, incluyendo el diálogo con calificadoras de riesgo y organismos internacionales.
Ferreira indicó que tras obtener el grado de inversión, Paraguay experimentó un aumento notable en la inversión extranjera directa, pasando de un promedio de US$ 300 millones a aproximadamente US$ 1.000 millones. Este cambio se atribuye a la reducción de la percepción de riesgo, lo que hace al país más atractivo para el capital global.
El crecimiento económico también ha sido significativo, con un promedio de 6% en 2025 y más del 4% proyectado para 2026. Este repunte se vincula al nuevo estatus crediticio del país, que ha acelerado el ritmo de crecimiento en comparación con años anteriores.
A pesar de estos logros económicos, Ferreira subrayó que el gobierno ha encontrado obstáculos en la implementación de reformas, específicamente la reforma de la Caja Fiscal, que aún está estancada en el Congreso. Este tema es crucial debido a su impacto en las finanzas públicas y el sistema de jubilaciones, y su falta de avance refleja una brecha entre las ambiciones del Ejecutivo y la realidad legislativa.
El déficit en la Caja Fiscal ha continuado creciendo, alcanzando un saldo negativo de G. 1,31 billones (US$ 218 millones) al primer semestre de 2026, según datos del Ministerio de Hacienda. Esto plantea serios desafíos para el manejo fiscal del país.
Ferreira también mencionó la debilidad institucional como un problema persistente, señalando que, a pesar del equilibrio macroeconómico positivo, la situación del sistema judicial ha sufrido retrocesos. Ejemplos de esto incluyen el nombramiento de Hernán Rivas como presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y la defensa que hizo Peña de este nombramiento, lo que, en opinión de Ferreira, representa un paso en la dirección equivocada.
En conclusión, aunque el gobierno de Santiago Peña ha logrado hitos económicos importantes, la falta de avances en reformas estructurales y el deterioro institucional representan desafíos significativos que podrían afectar la sostenibilidad de estos logros en el futuro.
