La destrucción de una imagen de cerámica de la Virgen de la Paz en el barrio Laguna Hû, de Yataity, Guairá, ha causado alarma entre los vecinos y ha llevado a la presentación de una denuncia ante la Policía Nacional. El hecho ocurrió en el acceso a la comunidad y ha suscitado inquietudes sobre las circunstancias que rodean el vandalismo.
La denuncia fue formalizada este lunes en la Comisaría 10ª de Yataity por Adán Isaías Ramón Goiris Britos, coordinador del Santuario de la Virgen de Schoenstatt. Según el reporte policial, la imagen estaba montada sobre un poste de metal celeste cerca de una parada de ómnibus y fue hallada completamente destruida. El cura párroco de San Salvador, Óscar Natividad González Goiris, fue quien notificó a Goiris Britos sobre el daño.
Después de recibir la alerta, Goiris Britos se dirigió al lugar y confirmó la destrucción. Hasta el momento, no se conocen detalles sobre cómo ocurrió el incidente ni se han identificado a los responsables. La Policía ha indicado que actualmente no hay elementos que permitan determinar quiénes pudieron estar involucrados en el acto vandálico, por lo que el caso ha sido remitido al Ministerio Público para su investigación.
El cura Oscar Goiris comentó que no hay indicios concretos sobre la identidad de los posibles autores, aunque sugirió que podría haber testigos del hecho. La imagen se encontraba en un área bien iluminada, lo que hace aún más sorprendente que nadie haya reportado haber visto o escuchado algo extraño al respecto.
La situación ha generado diversas especulaciones entre los habitantes de la zona. Algunos han sugerido que el ataque podría estar vinculado al consumo de drogas o alcohol, aunque Goiris subrayó que no hay pruebas que respalden esta teoría. Además, se ha planteado la posibilidad de que este vandalismo sea un acto de intolerancia religiosa, aunque tampoco hay evidencias que lo confirmen.
Goiris recordó que en el pasado hubo intentos de ingreso a la parroquia, donde se guardan reliquias antiguas, lo que llevó a la instalación de cámaras de seguridad en el templo. Sin embargo, desconoce si estas cámaras están operativas en la actualidad.
La destrucción de la imagen de la Virgen de la Paz ha sido un golpe para una comunidad que históricamente se ha caracterizado por su tranquilidad y armonía. Este hecho ha causado consternación entre los vecinos, quienes veían a la Virgen como un símbolo representativo del barrio.
