El Partido Colorado, en el poder desde hace años, enfrenta crecientes críticas por las deficiencias en los servicios de salud, educación y seguridad, evidenciadas en las condiciones de hospitales y escuelas. La crisis sanitaria es especialmente alarmante, con denuncias sobre la falta de medicamentos e insumos, además de largas esperas para estudios médicos.
Los asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS) sufren aún más, ya que muchos se ven obligados a recurrir al sistema de salud público ante la escasez de recursos en su propia institución. Esta situación ha desencadenado un descontento generalizado entre la población.
En medio de este contexto, Camilo Pérez, candidato colorado a la intendencia de Asunción, ha lanzado una campaña proselitista centrada en la atención médica, justo cuando los médicos se manifiestan por mejoras salariales. “Camilo en tu Barrio” busca acercar servicios de salud a la ciudadanía, con consultas gratuitas en diversas especialidades y otros servicios como farmacia y evaluaciones oftalmológicas.
La iniciativa se ha replicado en Concepción, donde el candidato cartista Bernardo “Berni” Villalba presentó un equipo médico al servicio del Partido Colorado, ofreciendo múltiples servicios de salud. La gobernadora cartista Liz Meza minimizó las quejas de los médicos en huelga, lo que ha generado más controversia.
En Luque, los candidatos Hugo Farías y Arnaldo Baeza han intensificado sus campañas, ofreciendo atención médica y otros servicios, mientras que los pacientes del Hospital General de Luque siguen quejándose de las largas esperas y la falta de insumos.
Además, Julián Vega, candidato en Mariano Roque Alonso, busca destacar su gestión ante la ministra de Salud, María Teresa Barán, mientras la crisis sanitaria se profundiza con la renuncia de más de 400 profesionales de la salud. En Quyquyhó, Mercedes Medina, parte del clan Samaniego, intenta recuperar votos ofreciendo asistencia sanitaria a pesar de las críticas por su gestión financiera.
La disparidad entre la atención médica que ofrece el Partido Colorado y la precariedad de los hospitales públicos es evidente. Mientras la situación en los hospitales se deteriora, la clínica partidaria parece contar con los recursos que faltan en el sistema público. Horacio Cartes, líder del partido, se jactó de haber atendido a más de 8.000 pacientes, lo que contrasta fuertemente con las quejas sobre la atención en el sistema estatal.
La crisis sanitaria que atraviesa el país se agudiza, con una falta de insumos y atención de calidad en los hospitales, mientras los candidatos colorados utilizan la asistencia sanitaria como una herramienta de proselitismo en sus campañas electorales.
