El ascenso salarial de Catherine Larisa Benítez Pascottini, candidata a concejal de Ñemby por Honor Colorado, ha generado controversia en el contexto político paraguayo, especialmente en relación con el uso de cargos públicos en el Congreso Nacional. Benítez ingresó como funcionaria de la Cámara de Senadores en octubre de 2025 con un salario de G. 5 millones mensuales. Sin embargo, solo tres meses después, su remuneración se elevó a G. 10,4 millones, lo que representa un aumento del 108%.
Este incremento salarial coincide con su creciente participación en el movimiento Honor Colorado. En abril de 2026, recibió G. 41 millones por un pago retroactivo, lo que añade más interés a su situación laboral. Durante las internas del 7 de junio, Benítez obtuvo 809 votos como candidata por el movimiento liderado por Horacio Cartes.
La trayectoria política de Benítez ha sido dinámica; anteriormente trabajó en la Municipalidad de Ñemby, donde recibió G. 7 millones mensuales. Posteriormente, colaboró con Giani Ramírez, precandidata a intendenta de Ñemby, quien se presentó en oposición a Tomás Olmedo, el actual intendente.
Un aspecto notable es que, durante su campaña electoral, Benítez no mencionó su cargo en el Senado ni su reciente aumento salarial en un video donde se presentó a los votantes. Este hecho ha sido criticado, dado que buscaba posicionarse como candidata en ese momento.
La controversia en torno a su nombramiento y salarios se alinea con comentarios del presidente Santiago Peña, quien ha afirmado que los cargos públicos se deben a la afiliación política y no a títulos académicos. Esta perspectiva resuena en el contexto actual, donde varios funcionarios han recibido aumentos significativos vinculados a sus posiciones políticas.
La administración de Basilio “Bachi” Núñez también ha sido objeto de críticas por la incorporación de funcionarios al Congreso y por los salarios que reciben, lo que ha llevado a denuncias por el uso indebido de recursos públicos. En este marco, el caso de Benítez no es aislado, ya que otros líderes políticos, como José Luis Rodríguez Robertti, también han visto aumentos sustanciales en su salario.
Las responsabilidades de Benítez como asesora de la Dirección de Asistencia Social incluyen el asesoramiento en la planificación y ejecución de programas sociales, así como la coordinación de acciones con organismos públicos y privados. La situación plantea preguntas sobre el uso de cargos públicos para fines políticos y el acceso a posiciones de poder dentro del Partido Colorado.
