El movimiento oficialista Honor Colorado de la Asociación Nacional Republicana (ANR) enfrenta una crisis interna tras el anuncio del presidente de la agrupación, Horacio Cartes, quien designó a Juan Carlos Baruja como candidato a Vicepresidente para acompañar la chapa liderada por Pedro Alliana. Esta decisión generó malestar, y Alliana declaró que nadie le impondrá un vicepresidente, manteniendo su intención de anunciar a su compañero de fórmula después de las elecciones municipales del 4 de octubre.
El diputado colorado disidente, Daniel Centurión, criticó la decisión de Cartes, afirmando que «se equivocó» al hacer el anuncio antes de las elecciones, lo que ha desatado un debate constante en el partido. Centurión también destacó que esta situación pone de manifiesto la debilidad de la oposición, que no genera noticias políticas relevantes.
Centurión, además, consideró que la decisión de Cartes reafirma su estilo de liderazgo autoritario, recordando momentos anteriores en los que impuso candidatos sin considerar a otros referentes dentro de Honor Colorado. Resaltó que este tipo de decisiones han debilitado la figura de Alliana como líder y lo han puesto en una posición complicada frente a su propia base.
El diputado también se refirió a la falta de identidad del «peñismo», afirmando que no existe un liderazgo claro y que solo hay intereses económicos en juego. Criticó que el conflicto interno en Honor Colorado no debería ocurrir en un momento tan cercano a las elecciones municipales, y sugirió que Cartes debería centrarse en promover la unidad y el apoyo a la dirigencia.
Centurión enfatizó que cualquier discrepancia interna podría perjudicar las posibilidades del partido en las elecciones del 4 de octubre. Por ello, instó a sus compañeros a actuar con madurez y a dejar de lado la soberbia, advirtiendo que el movimiento está en una posición hegemónica que podría llevar a una nueva derrota si no se manejan adecuadamente los intereses internos.
En otro ámbito, Centurión se opuso a un proyecto de ley modificado por la Cámara de Senadores que declara la emergencia en el Instituto de Previsión Social (IPS). Consideró que los cambios introducidos favorecen a sectores empresariales en vez de atender las necesidades de la gente, y calificó el proyecto como desvirtuado. Instó a la presidencia del país a centrarse en el bienestar de la población en lugar de acumular riqueza.
