Durante la misa central en honor a San Agustín, celebrada en la parroquia de Emboscada, monseñor Ricardo Valenzuela instó a los fieles a mantener viva su fe y a resistir ante el consumismo y la indiferencia que, según él, amenazan los valores cristianos.
La celebración religiosa reunió a una gran cantidad de fieles de la comunidad, quienes participaron activamente en las actividades en honor al santo patrono. Durante su homilía, monseñor Valenzuela comparó las adversidades actuales con vientos que buscan apagar la lámpara de la fe de cada persona, enfatizando la importancia de sostener los principios espirituales en tiempos difíciles.
El obispo criticó abiertamente el consumismo, advirtiendo que muchas personas buscan la felicidad en bienes materiales en lugar de en valores más sólidos. «Hay vientos en el mundo que quieren apagar la lámpara de nuestra fe», afirmó, subrayando la necesidad de no confundir la felicidad con lo que se puede adquirir.
Valenzuela también abordó el relativismo en la sociedad, señalando que esto ha llevado a una desvalorización del matrimonio, donde muchos consideran que «da igual casarse» o no. Hizo un llamado a recuperar el compromiso y la responsabilidad en las relaciones familiares.
Otro tema importante en su discurso fue el rechazo a la pereza y la indiferencia ante las necesidades ajenas. Monseñor Valenzuela mencionó el «pecado de omisión», instando a los cristianos a actuar y no solo evitar el mal, sino también a hacer el bien cuando sea necesario.
Instó a la comunidad a no permanecer indiferente ante los problemas que afectan a sus familias y comunidades, promoviendo una mayor participación en la construcción de una sociedad basada en la solidaridad y la fe. Su mensaje instó a los fieles a no dejar que el materialismo y la rutina cotidiana desplacen su vida espiritual.
La festividad de San Agustín fue una ocasión para que los pobladores de Emboscada se unieran en una celebración que refleja su devoción y compromiso con sus tradiciones religiosas. La masiva participación de la comunidad evidenció la relevancia de esta celebración en el corazón de los emboscadeños.
