Caaguazú, 29 de julio de 2026 – La trágica muerte de un niño de ocho años durante una carrera de caballos ha desencadenado la imputación de sus padres y ha reabierto el debate sobre el trabajo infantil. El Ministerio de la Niñez y la Adolescencia informa que se reforzarán los controles en eventos públicos.
El incidente tuvo lugar el pasado fin de semana en Caaguazú, donde Thiago Josué Recalde Vera perdió la vida en lo que debería ser una celebración familiar. La viceministra de Desarrollo Regional, Diana Argüello, comunicó que se está llevando a cabo una investigación para identificar las responsabilidades de los organizadores de la carrera y de las autoridades involucradas.
De acuerdo a lo informado por Argüello, la fiscala Lourdes Soto ha solicitado informes a la Municipalidad y a la Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar). Esto permitirá analizar las condiciones bajo las cuales se habilitó el hipódromo para el evento, así como las medidas de seguridad adoptadas.
El evento ha subrayado un punto crítico: el Código de la Niñez y la Adolescencia prohíbe cualquier tipo de trabajo para menores de 14 años. Además, las carreras de caballos están específicamente prohibidas para menores de 18 años. Las autoridades consideran que esta actividad representa una de las formas más peligrosas de trabajo infantil.
En respuesta a la tragedia, el MINNA ha intensificado sus comunicaciones con las 263 municipalidades del país, recordando las obligaciones legales para controlar este tipo de eventos. Argüello enfatizó que los municipios tienen la responsabilidad de supervisar los espectáculos públicos y que se deben extremar los controles para prevenir la participación de menores.
Por otro lado, el Ministerio también ha manifestado su intención de trabajar con familias en situaciones de vulnerabilidad económica, quienes a menudo involucran a sus hijos en actividades arriesgadas por falta de opciones. Esta problemática no solo se relaciona con el desconocimiento de la ley, sino también con condiciones financieras precarias que obligan a muchos a buscar ingresos de manera peligrosa.
El caso de Thiago ha provocado un llamado a la acción por parte de diversas organizaciones y la sociedad civil, que exigen un compromiso más firme para proteger a los niños de situaciones de riesgo. La repercusión del evento podría llevar a un cambio en las políticas públicas respecto al control de espectáculos y la protección de la infancia.
