A pesar de la llegada reciente de un lote de medicamentos al parque sanitario, los pacientes del Instituto de Previsión Social (IPS) siguen enfrentando una grave crisis de desabastecimiento. Las farmacias del Centro de Atención Ambulatoria (CAA) presentan estantes vacíos y los asegurados deben lidiar con complicadas trabas burocráticas para acceder a los fármacos.
Un recorrido por el CAA mostró que, a pesar de la promesa de soluciones, la realidad es que muchos aportantes continúan desamparados. La hija de una paciente recién operada denunció que, para retirar los medicamentos de su madre, se ve obligada a enfrentar trámites notariales y gastos adicionales. “Tengo que pasar por escribanía y hacer un gasto extra para retirar algo que le corresponde”, expresó la mujer.
De los cuatro medicamentos cardiológicos que le fueron recetados, la farmacia solo tenía dos disponibles, mientras que fármacos esenciales como el Losartán y la Dapagliflozina siguen sin stock. Esta situación obliga a los pacientes a recurrir a la compra privada, lo que representa un golpe económico considerable para muchas familias.
Los costos en el sector privado son elevados, con medicamentos como el Losartán y la Dapagliflozina que oscilan entre G. 100.000 y G. 200.000. Otros fármacos como el Nebivolol y el Dabigatrán llevan más de dos meses sin disponibilidad, con precios que alcanzan hasta G. 450.000.
Un adulto mayor expresó su frustración al tener que pagar de su bolsillo por medicamentos que deberían ser cubiertos por su seguro. “Te dicen que vuelvas el lunes, pero es solo para salir del paso”, comentó, reflejando la desesperación generalizada entre los usuarios.
A esta crisis se suma la falta de infraestructura digital, ya que los sistemas de turnos automatizados están fuera de servicio, obligando a los pacientes a formar largas filas de manera tradicional. Esta situación agrava aún más el malestar de quienes buscan atención y medicamentos.
Las imágenes dentro del CAA muestran estantes vacíos en varias secciones. Aunque el IPS recibió un lote de 120 tipos de medicamentos, la distribución a las farmacias se encuentra retrasada. Se espera que el reabastecimiento completo se concrete esta semana, pero la incertidumbre persiste entre los trabajadores y jubilados que acuden diariamente en busca de atención médica y medicamentos por los que han pagado durante años.
