Lorenzo Antonio Batrez Vargas, un mexicano de 32 años, fue declarado muerto el 31 de agosto tras ser arrestado en un centro correccional de Arizona. Su fallecimiento se suma a un trágico conteo de 69 migrantes que han perdido la vida bajo la custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) desde 2019. Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia en noviembre de 2016, se han registrado 14 muertes en centros de ICE, de las cuales tres eran mexicanos. El caso de Batrez resalta las preocupaciones sobre las condiciones y la atención médica en estos centros, así como el impacto de las políticas migratorias vigentes en la seguridad y bienestar de los detenidos.
