En Paraguay, la interpelación de funcionarios, especialmente en el ámbito de la salud y la previsión social, ha sido un tema recurrente y controvertido. Recientemente, se han acumulado 13 pedidos de interpelación, muchos de los cuales están relacionados con muertes de ciudadanos que han generado cuestionamientos sobre la gestión de las autoridades.
El expresidente del Instituto de Previsión Social (IPS), Jorge Brítez, fue uno de los principales señalados por la muerte del asegurado Braulio Vázquez, que fue atribuida a una negligencia administrativa. Además, el IPS atraviesa una crisis por la carencia de medicamentos, con un «stock cero» que afecta a más de un centenar de fármacos. Este contexto ha llevado a la Fiscalía a abrir dos procesos penales en su contra por presuntos malos manejos.
Por otro lado, la ministra de Salud, María Teresa Barán, ha logrado evadir la interpelación en al menos dos ocasiones, a pesar de ser cuestionada por la falta de medicamentos oncológicos y por fallecimientos de pacientes que no recibieron la atención adecuada en centros de salud que, supuestamente, estaban equipados para ello. Un caso notable es el de un recién nacido que murió durante un traslado a la capital, debido a que la unidad de terapia intensiva en el Hospital de Villarrica no estaba operativa, a pesar de su reciente inauguración.
A la lista de funcionarios protegidos se suma el exministro de Justicia, Ángel Barchini, quien ha sido objeto de críticas tras la fuga del suboficial Óliver Lezcano de las penitenciarías. Barchini había afirmado que Lezcano había sido asesinado dentro del penal, lo cual fue desmentido por el propio fugado a través de un video, lo que generó más controversia sobre su gestión.
Los cuestionamientos sobre el manejo de los recursos públicos se intensifican cuando se advierte que varios funcionarios de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) han duplicado sus salarios con horas extras, generando dudas sobre la transparencia en la asignación de estas remuneraciones. En julio, se reportó que 11 empleados recibieron pagos extraordinarios que superaron sus salarios regulares, lo que ha levantado alarmas sobre el uso de los recursos públicos.
Los casos de interpelaciones detenidas y la falta de rendición de cuentas en estos sectores resaltan la complejidad del panorama político y social en Paraguay, donde la corrupción y la negligencia en el sector salud se han convertido en preocupaciones para la ciudadanía.
