La inseguridad en Asunción se ha convertido en una realidad palpable para los ciudadanos, desafiando la afirmación de las autoridades de que es solo una «sensación». Las acciones cotidianas, como trasladarse o hablar por teléfono en la calle, ahora representan un riesgo considerable, como lo atestiguan las grabaciones de cámaras de seguridad. Las denuncias de delitos se han incrementado, reflejando un panorama preocupante en la capital.
El miércoles 26 de agosto, alrededor de las 12:50, Hugo Adrián Fernández fue víctima de un robo a mano armada en la vía pública, específicamente en Juan XXIII casi Cecilio Da Silva, cerca del Shopping del Sol. Aunque el asalto no involucró violencia física, dejó a Fernández con la clara impresión de que los delincuentes operan sin temor, incluso durante el día y en lugares concurridos. Mientras realizaba la denuncia en la Comisaría 10ª, otra víctima de un robo similar estaba presente para reportar un incidente en la avenida Aviadores del Chaco.
El lunes 31 de agosto, Rodolfo Salvador García González, un chofer de Bolt de 61 años, sufrió un violento asalto en el barrio Santa Librada. Dos jóvenes abordaron su vehículo pidiéndole un traslado a Asunción, pero al llegar a su destino, lo amenazaron con un cuchillo y le robaron su celular y aproximadamente G. 300.000 en efectivo. Los asaltantes huyeron rápidamente del lugar.
Al día siguiente, el martes 1 de septiembre, un adolescente de 15 años fue agredido durante un asalto en la calle Juan E. O’Leary casi Francisco Dupuis. El joven, que esperaba a un compañero, fue despojado de su celular por un hombre que descendió de un vehículo y, tras entregarle el teléfono, recibió un machetazo en el rostro. El padre del adolescente expresó su indignación, señalando que su hijo no opuso resistencia en ningún momento.
La situación se agrava por la actividad de los «tortoleros», ladrones que rompen los vidrios de los automóviles para robar. Según el subcomisario Livio Brizuela, subjefe de la Comisaría 11ª, la presencia de estos delincuentes ha aumentado, especialmente por la noche. Brizuela instó a los ciudadanos a no dejar objetos de valor en sus vehículos y mencionó que, a pesar de las patrullas preventivas, los delincuentes suelen recuperar rápidamente la libertad una vez aprehendidos.
El 4 de septiembre, se reportaron más casos de robos en los barrios Ytay y Nazareth. Unos días después, el 7 de septiembre, tortoleros involucrados en un altercado con un agente de policía chocaron su vehículo con la moto del uniformado y se dieron a la fuga. Además, el hurto de autopartes sigue afectando a los ciudadanos, aunque muchos no formalizan su denuncia.
Recientemente, agentes de la Comisaría 6ª detuvieron a dos hombres en Villa Morra con accesorios de automóviles presuntamente robados. Las evidencias, captadas por cámaras de vigilancia, incluían espejos retrovisores y tapas de retrovisores de diversos colores. A pesar de los esfuerzos de las fuerzas del orden, el comisario José Santacruz no respondió a las solicitudes de información sobre las estadísticas de delitos en la capital.
En el primer trimestre del año, el Sistema 911 registró miles de llamadas por delitos, siendo el robo domiciliario el más común. En total, se contabilizaron 2.153 robos domiciliarios y más de mil robos generales. A pesar de las detenciones y aprehensiones, la violencia familiar y los delitos contra los bienes de las personas ocupan los primeros lugares en las causas de arrestos, según el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura.
