El empresario brasileño Luciano Pampado Casquel, de 68 años, logró evadir la justicia en Paraguay tras amenazar con un arma a un camionero paraguayo. Su fuga se facilitó por la inacción del Ministerio Público, que no solo omitió su detención, sino que también permitió su liberación tras un incidente viral en redes sociales.
Casquel, quien también es conocido como Luciano Pereira Castelo, había estado viviendo en Paraguay bajo una identidad falsa durante casi tres décadas. Residiendo en Lambaré, había construido un próspero negocio de importación de vehículos y otros emprendimientos. En 2010, la Policía Nacional realizó un allanamiento en su empresa por sospechas de lavado de dinero relacionado con el narcotráfico; sin embargo, las acciones legales no avanzaron.
El 28 de agosto, un video en el que Casquel amenazaba con una pistola al conductor de un camión en Asunción se volvió viral. El incidente ocurrió frente al colegio St. Anne’s School, donde el empresario respondió agresivamente a un reclamo por obstrucción del paso. La identificación de su vehículo llevó a que la Dirección General de Material Bélico se presentara en su residencia el 1 de septiembre.
Al día siguiente, el 2 de septiembre, la Policía incautó la camioneta utilizada en la amenaza, pero Casquel ya había desaparecido. Se presentó ante la fiscala María del Carmen Palazón Ambrasath, quien inexplicablemente decidió liberarlo y devolverle su vehículo, a pesar de que los agentes habían advertido sobre su verdadera identidad y un pedido de extradición desde Brasil por homicidio calificado.
El crimen por el que se busca a Casquel ocurrió en 1987, cuando apuñaló a un joven de 19 años en Sao Paulo, lo que le valió una condena de 20 años de prisión. Tras su fuga a Paraguay, logró establecerse como un empresario exitoso, sin que las autoridades paraguayas tomaran medidas efectivas en su contra.
Después de ser liberado, Casquel solicitó un habeas corpus preventivo para evitar cualquier intento de extradición. Aunque el recurso fue rechazado, el juez Francisco Antonio Acevedo Morel emitió una orden de detención el 8 de septiembre. Sin embargo, Casquel ya había desaparecido, y se cree que ha huido a Argentina, dejando en evidencia una vez más la impunidad que algunos criminales pueden encontrar en Paraguay.
