El economista y exministro de Hacienda, César Barreto, ha expresado serias dudas sobre la posibilidad de que el Gobierno logre reducir el déficit fiscal al 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2028, como establece el plan oficial. Barreto estima que el déficit se mantendrá por encima del 2,5% del PIB, a pesar del compromiso del Ejecutivo de cumplir con lo estipulado en la Ley de Responsabilidad Fiscal.
Recientemente, el Poder Ejecutivo presentó al Congreso el proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027, que asciende a G. 166,3 billones (aproximadamente US$ 25.754,4 millones). Este presupuesto contempla un déficit fiscal de hasta 3,9% del PIB, dirigido a saldar obligaciones acumuladas, especialmente deudas con proveedores de salud y obras públicas.
A mediados de este año, el déficit fiscal anualizado de Paraguay se ubicaba en el 2,6% del PIB, equivalente a cerca de US$ 1.700 millones. Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) sugieren un cierre de año que podría alcanzar el 3,5% del PIB. Barreto advierte que la presión sobre las cuentas públicas persistirá, complicando la reducción del déficit en 2028.
El plan fiscal del Gobierno prevé que, tras el déficit de 3,9% para 2027, las cuentas públicas se ajusten al 1,5% en 2028. Sin embargo, Barreto considera que estas proyecciones son excesivamente optimistas respecto a los ingresos tributarios. Afirma que para alcanzar dicha meta, el Gobierno debería reducir drásticamente la inversión pública o postergar nuevamente el registro de obligaciones relacionadas con medicamentos e insumos.
Barreto subraya que una disminución tan abrupta del déficit presenta pocas alternativas viables si los ingresos no alcanzan las expectativas. Para lograrlo, el Ejecutivo tendría que recortar prácticamente a cero la inversión o no registrar las compras de medicamentos, lo que incrementaría las deudas con proveedores.
Además, el exministro destaca que el PGN 2027 incluye el reconocimiento de gastos que no se habían contabilizado en años anteriores. Parte del aumento en el presupuesto se debe a las deudas con proveedores de medicamentos, que se financiarán mediante la emisión de bonos soberanos. El presupuesto destinado a la compra de medicamentos se eleva a US$ 773 millones, un componente clave del incremento previsto para el Gobierno Central.
Otro aspecto preocupante es que los gastos corrientes del Tesoro superan a los ingresos corrientes, lo que implica que el Estado recurrirá al endeudamiento para cubrir estos costos. Ante la dificultad de alcanzar la meta fiscal de 2028, Barreto aconseja al Gobierno adoptar una postura de austeridad, evitando la contratación de nuevos funcionarios y ajustes salariales desmedidos.
