El centro histórico de Asunción, aunque ha perdido parte de su esplendor, está en un proceso de revitalización impulsado por diversas iniciativas empresariales. En esta área se encuentran las sedes de importantes instituciones gubernamentales, así como numerosos comercios, bancos, restaurantes y centros educativos.
La Comisaría 3ª se erige como la unidad policial más relevante de la capital, encargándose de la seguridad del centro y sus alrededores, donde también están ubicadas oficinas de la binacional Itaipú y Yacyretá. Desde su mudanza en julio de 2016 a un nuevo edificio sobre la calle Nuestra Señora de la Asunción, la comisaría ha intensificado sus esfuerzos para abordar las problemáticas de seguridad en la zona.
El comisario principal Germán Chena, quien posee una amplia experiencia en la zona, lidera la unidad y ha indicado que, aunque no hay un alto índice de delitos graves, el centro enfrenta retos significativos relacionados con la situación de calle y la adicción a las drogas. Este fenómeno ha llevado a que muchas personas busquen refugio en edificios abandonados, lo que agrava la problemática social.
Los patrullajes han aumentado, y aunque se ha logrado reducir ciertos delitos, el aumento en la población de personas en situación de calle sigue siendo un desafío. Estas personas, muchas de ellas adictas, se involucran en robos menores mientras buscan objetos para vender o intercambiar por drogas.
La colaboración con la Comisaría 5ª es fundamental para combatir el delito juvenil, especialmente en relación con robos y asaltos en el centro. Se han establecido controles en las principales vías de acceso para prevenir que jóvenes infractores se desplacen al área histórica.
Un aspecto positivo en la seguridad del centro ha sido el trabajo conjunto con comisiones vecinales, que han contribuido al mantenimiento de los vehículos policiales, lo que ha permitido una mayor presencia de la policía en las calles. Esto ha resultado en un ambiente más seguro para los negocios nocturnos y los usuarios del transporte público.
Por otro lado, el antiguo edificio de la comisaría, que alberga un calabozo emblemático, ha sido protegido por la Comisión Verdad y Justicia, convirtiéndose en un símbolo de resistencia ante los abusos de la dictadura. Esta acción refuerza la importancia de la memoria histórica mientras se trabaja por la seguridad y el bienestar de la comunidad en el microcentro de Asunción.
