El Banco Central del Paraguay (BCP), liderado por Carlos Carvallo, ha decidido no compartir con el Senado un informe que revela las elevadas deudas acumuladas por varias empresas vinculadas a Ueno Bank. Hasta agosto de este año, cuatro de las cinco compañías que financiaron a Mowi SA, Grupo Hendy SA y Grupo M SA, todas asociadas a Ueno Bank y al Grupo Vázquez SAE, presentaban deudas que ascienden a G. 905.825 millones, aproximadamente US$ 153 millones.
El informe, fechado el 8 de junio de 2026, indica que Vinanzas SA, La Tropa SAE, Aime SA, Kasas Propiedades SA y Sagas SA inyectaron capital para cubrir sobregiros y préstamos de las mencionadas firmas. Sin embargo, la trazabilidad realizada por el BCP sugiere que estos recursos provinieron en algunos casos de nuevos créditos otorgados a estas empresas por Ueno Bank.
Conforme a los datos del BCP, la situación financiera es preocupante, ya que la deuda de las cuatro empresas representa el 35% del patrimonio efectivo del banco, que es de G. 2,5 billones. En un periodo de solo tres años, Ueno Bank captó G. 4,9 billones (US$ 855 millones) del sector público y del Instituto de Previsión Social (IPS).
Entre las empresas involucradas, Sagas SA destaca por tener obligaciones con Ueno Bank que superan en más de 3.000 veces sus deudas con otras instituciones financieras, alcanzando G. 268.363 millones. Este dato es alarmante, considerando que su deuda total con el sistema financiero era de solo G. 84.319.401.
El circuito financiero del 29 de abril de 2026 mostró que Sagas SA obtuvo un crédito en esa fecha y transfirió los fondos a Kasas Propiedades SA, la cual a su vez envió el dinero a Vinanzas SA. Este último, parte del Grupo Vázquez SAE, canalizó los recursos a la firma Itti, que los redirigió a Grupo M SA para saldar una deuda con Ueno.
El informe también revela que La Tropa SAE y Aime SA presentan deudas significativas en Ueno Bank, con pasivos de G. 210.971 millones y G. 77.516 millones, respectivamente. Vinanzas SA, por su parte, operó como compradora de la cartera de créditos de las empresas vinculadas, con el objetivo de encubrir la aparente violación de los topes de crédito establecidos por el regulador.
Un memorando firmado por el exgerente de Supervisión del BCP, Fernando Rivarola, advirtió sobre el riesgo de la venta de la cartera morosa a Vinanzas, indicando que esta acción buscaba simular el cumplimiento de los límites legales de créditos a vinculadas. Rivarola también destacó las «paupérrimas condiciones» en la concesión de créditos a otras empresas del grupo.
Finalmente, un acta del Directorio del BCP del 19 de junio evidenció inconsistencias en el balance de Ueno Bank, incluyendo la omisión de un aporte que afectó su solvencia y la clasificación errónea de una cartera morosa que sumaba G. 2,6 billones. Estos hallazgos podrían tener repercusiones significativas en la supervisión del sistema financiero en Paraguay.