El adolescente acusado del feminicidio de María Fernanda Benítez, conocida como Mafe, enfrenta una pena máxima de ocho años de prisión, a pesar de que la normativa actual establece sanciones más severas para menores infractores. El fiscal Fermín Segovia explicó que los hechos sucedieron entre abril y mayo de 2025, cuando el acusado tenía 17 años, y la legislación entonces vigente permitía penas de entre seis meses y ocho años.
Segovia aclaró que la eventual condena debe regirse por las leyes aplicables al momento de la comisión del delito, lo que impide que la Fiscalía pueda solicitar una pena mayor a ese límite. La modificación del Código de la Niñez y la Adolescencia, que elevó la pena máxima para adolescentes a diez años, fue aprobada después de los hechos, lo que lleva a la aplicación del principio de irretroactividad de la ley penal.
La Fiscalía acusa al adolescente de feminicidio y aborto, dado que María Fernanda, de 17 años, estaba embarazada al momento de su fallecimiento. El crimen ocurrió el 27 de mayo de 2025 en Coronel Oviedo, departamento de Caaguazú. Además del feminicidio, la muerte del feto se considera un hecho punible de aborto.
El juicio contra el principal sospechoso se lleva a cabo a puertas cerradas debido a su condición de menor al momento de los hechos. Segovia enfatizó que el feminicidio es el delito más grave que se le imputa, aunque el régimen penal especial vigente limita la duración de la posible condena.
En paralelo, este martes se conocieron las condenas de cinco adultos involucrados en el caso, destacándose una pena de diez años de prisión para Mikhaella Chiara Rolón Melgarejo por instigación a cometer feminicidio. También fueron condenados el suegro del acusado, el farmacéutico Franco Antonio Acosta, y los padres del adolescente.
Los padres de María Fernanda manifestaron su desacuerdo con las penas impuestas y anunciaron que están considerando emprender nuevas acciones legales.
