La senadora Lilian Samaniego expresó su profundo desacuerdo con las declaraciones de su colega Esperanza Martínez, quien había calificado de «payasada» las negociaciones con los médicos. Samaniego, quien ha luchado durante casi 20 años por los derechos de la mujer paraguaya, lamentó que Martínez se refiriera a ellas de esa manera y manifestó su dolor ante el trato recibido.
Durante su intervención, Samaniego recordó que la crisis sanitaria persiste debido a la falta de acuerdos entre el Ejecutivo y los gremios médicos. Aseguró que fue una de las primeras legisladoras en recibir a los médicos y que había presentado una propuesta para abordar sus reclamos salariales en un plazo de 14 meses, a través de siete etapas.
Uno de los aspectos que más le dolió a Samaniego fue que su nombre apareciera en el acta del acuerdo con los médicos, a pesar de no haber participado en la negociación. En un momento emotivo, le dijo a Martínez: «Te miro a la cara y me duele, compañera», incluso llegando a soltar lágrimas. Además, vinculó este incidente con la salida de la exministra de Salud, María Teresa Barán, sugiriendo que el acuerdo se utilizó para responsabilizarla.
Samaniego también hizo un llamado a tener en cuenta la situación de los pacientes, destacando que se han suspendido alrededor de 1.500 cirugías programadas en el Hospital del Trauma.
Por su parte, Martínez reconoció que su comentario había sido un exabrupto y pidió disculpas, aunque mantuvo su desacuerdo con el acuerdo firmado con los médicos. Aseguró que su enojo provenía de la preocupación de que la negociación paralela con anestesiólogos podría dividir al gremio en un momento crítico.
«Mi rabia fue genuina», expresó Martínez, quien insistió en que la ministra de Salud debió detener el acuerdo, ya que su opinión era que las negociaciones estaban avanzando de manera positiva. Sin embargo, reiteró su desacuerdo con las decisiones tomadas por las senadoras, aunque se disculpó por los términos inadecuados utilizados.
En medio de este cruce de declaraciones, el senador Walter Kobilansky instó a los legisladores a concentrarse en resolver la crisis sanitaria en lugar de continuar con la «discusión bizantina» que estaba desviando la atención del objetivo central. Kobilansky pidió que se prioricen las soluciones a los problemas y que se eviten las controversias personales en los medios y redes sociales.
