Durante la misa de acción de gracias por el 127° aniversario fundacional de Ayolas, el párroco Pedro Maidana exhortó a la comunidad a cultivar valores morales y espirituales, más allá de las bellezas naturales del lugar. El evento, realizado en la capilla del barrio Mil Viviendas, se llevó a cabo sin la presencia de autoridades municipales.
Maidana hizo un llamado a las autoridades y a los ciudadanos para fortalecer la comunidad ante el deterioro de las infraestructuras y las crecientes amenazas climáticas. El religioso subrayó que un verdadero “paraíso” no puede sustentarse solo en la naturaleza o en las estructuras físicas, que actualmente se encuentran en mal estado.
“Quisiera que sea un paraíso en lo moral y en lo espiritual, donde haya unidad, entendimiento, reconciliación y sentido de pertenencia”, afirmó durante su homilía. En su discurso, el párroco enfatizó la importancia de que los actos sean más significativos que las palabras, criticando la brecha entre la retórica y la práctica cotidiana.
Maidana citó el evangelio, advirtiendo que no todos los que dicen “Señor, Señor” tienen asegurado el reino, y llamó a evitar una religiosidad vacía que no esté comprometida con la realidad. El mensaje también incluyó una clara referencia a las autoridades e instituciones presentes en la ceremonia.
Al hacer un paralelismo con la parábola de la casa construida sobre roca, el párroco resaltó la necesidad de establecer un sólido fundamento ético para enfrentar las adversidades, especialmente en el contexto del fenómeno de El Niño y las constantes amenazas de inundación en la región ribereña.
“Para sobrellevar y vencer las adversidades, debemos tener un sólido fundamento. Si nuestra vida se establece sobre la superficialidad o la arena, cuando vengan las tempestades nos podemos derrumbar”, advirtió Maidana.
Finalmente, instó a los habitantes de Ayolas a renovar su compromiso colectivo para reconstruir tanto la ciudad material como el tejido moral de la sociedad, bajo la guía de la Virgen Stella Maris.
