El presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, enfrenta críticas por una aparente contradicción entre su discurso de austeridad y las justificaciones para los aumentos salariales y contrataciones durante su gestión al frente del Senado. En una reciente conferencia de prensa, Núñez defendió las decisiones presupuestarias mientras esquivaba preguntas sobre el incremento salarial de Catherine Larisa Benítez Pascottini, candidata a concejala de Ñemby.
Benítez Pascottini, quien fue contratada con un salario de G. 5 millones, vio su remuneración aumentar a G. 10,4 millones en solo tres meses, un 108% de incremento. Ante la insistencia de los periodistas, Núñez desvió la atención hacia su rival político, el exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, sugiriendo que debería ser cuestionado por sus propias contrataciones.
La semana pasada, Núñez anunció un proyecto de Ley Antidespilfarro, denominado “Ni un peso más”, que propone restricciones severas al gasto público, incluyendo la suspensión de nuevas contrataciones si se superan los límites del déficit fiscal. Sin embargo, su administración ha sido criticada por el aumento de la nómina de funcionarios y los recientes aumentos salariales.
Núñez defendió su postura argumentando que el Congreso tiene autonomía para manejar su presupuesto, y afirmó que los cambios salariales responden a solicitudes de otros parlamentarios. Sin embargo, se le recordó que su proyecto de ley de austeridad contradice las acciones recientes de su administración.
Un análisis de la administración de Núñez revela un incremento de funcionarios activos de 2.014 en mayo de 2024 a 2.273 en abril de 2026, lo que representa un aumento neto de 259 empleados. Esta situación ha llevado a una denuncia penal que sugiere un perjuicio patrimonial de más de G. 40.610 millones.
El caso de Benítez Pascottini no es el único que genera cuestionamientos. También se ha señalado el crecimiento salarial de José Luis Rodríguez Robertti, quien pasó de G. 1,5 millones en 2012 a G. 29,2 millones en 2025. Ambos casos alimentan las dudas sobre el uso político de los cargos públicos en un contexto donde Núñez promueve un discurso de austeridad.
Al cierre de la conferencia, Núñez no brindó una respuesta clara a las preguntas sobre cómo concilia su propuesta de austeridad con las recientes contrataciones y aumentos salariales, afirmando que los cambios se llevarán a cabo cuando logre una mayoría en el Congreso.
