Paraguay en riesgo estructural ante la posible llegada de sismos moderados
Comparte en:Aumenta la preocupación por la sismicidad en Paraguay tras devastadores terremotos en Venezuela Un análisis del geólogo Diego López revela que, aunque Paraguay tiene un riesgo sísmico bajo, la falta de preparación ante eventos geológicos inesperados podría ser un factor preocupante. La situación en Venezuela, tras el reciente terremoto que dejó ajustados daños y…
Aumenta la preocupación por la sismicidad en Paraguay tras devastadores terremotos en Venezuela
Un análisis del geólogo Diego López revela que, aunque Paraguay tiene un riesgo sísmico bajo, la falta de preparación ante eventos geológicos inesperados podría ser un factor preocupante. La situación en Venezuela, tras el reciente terremoto que dejó ajustados daños y numerosas victimas, resalta la necesidad de evaluar la vulnerabilidad estructural del país sudamericano.
El terremoto en Venezuela, que se produjo el 25 de junio de 2026 en Caraballeda, ha dejado una estela de destrucción y un saldo de 589 fallecidos, según informes recientes de la presidenta Delcy Rodríguez. Este evento ha suscitado un renovado interés en la evaluación de riesgos geológicos, especialmente en países como Paraguay, que geológicamente se encuentran alejados de las zonas más sísmicamente activas.
El profesor López, jefe del Laboratorio de Sismología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción, destacó que la geografía de Paraguay lo sitúa en una región intraplaca, lo que ha contribuido a una sismicidad baja a moderada. Esta tranquilidad geológica ha sido constante, pero los antecedentes históricos indican que el riesgo sísmico no debe ser ignorado.
El movimiento sísmico más relevante en Paraguay se registró en 1982 con una magnitud de 5.2 en la escala de Richter, y otro significativo en 1989 que alcanzó 5.6. A pesar de estos episodios, la gran mayoría de los terremotos han sido de menor magnitud, lo que ha contribuido a una percepción errónea de seguridad y a la falta de protocolos de respuesta ante estas eventualidades.
López también advierte que el verdadero desafío para Paraguay radica en su vulnerabilidad estructural. A pesar de contar con una sismicidad baja, el país no está preparado para enfrentar un terremoto significativo debido a la insuficiente atención a la infraestructura urbana y la carencia de educación sobre medidas preventivas en situaciones de emergencia.
La inacción histórica en temas de seguridad sísmica se explica en parte por la ausencia de eventos relevantes en tiempos recientes. La falta de registros sísmicos significativos ha relegado la preparación ante desastres a un segundo plano, lo que podría traducirse en daños considerable en caso de un sismo de mayor magnitud.
La situación en Venezuela sirve como un recordatorio de que, incluso en regiones con baja actividad sísmica, la planificación y preparación son esenciales para minimizar el riesgo y proteger a la población. La evaluación de estructuras y el desarrollo de protocolos de emergencia deben ser priorizados para estar listos ante cualquier eventualidad.