Un informe anónimo sobre supuestas irregularidades en Ueno Bank llegó al despacho del vicepresidente Antonio “Tony” Barrios y posteriormente fue presentado a Horacio Cartes. El documento, según el relato del legislador, generó preocupación y motivó una serie de consultas y acciones políticas.
El episodio se inició con la recepción de un sobre cerrado que no tenía remitente. En su interior se encontraba un reporte relacionado con presuntas operaciones irregulares de la entidad bancaria.
Barrios afirmó que la información era lo suficientemente delicada como para generar alarma. Antes de tomar una decisión, consultó a especialistas del sector financiero, quienes le señalaron que parte de las sospechas ya circulaba entre referentes del ámbito.
Tras esas consultas, el vicepresidente decidió entregar el documento a Horacio Cartes. De acuerdo con su versión, el dirigente político reaccionó con sorpresa, preocupación y decepción ante el contenido.
El caso derivó luego en gestiones ante el Banco Central del Paraguay. Barrios, Bachi Núñez y Natalicio Chase solicitaron explicaciones el 7 de septiembre, varias semanas antes de que el escándalo tomara estado público.
Los legisladores pidieron información sobre operaciones realizadas con empresas relacionadas con Ueno Bank y expresaron inquietud por el manejo de importantes recursos públicos, incluidos fondos del Instituto de Previsión Social.
La respuesta del Banco Central no satisfizo a los parlamentarios. Barrios sostuvo que, sin el pedido de informes, las operaciones cuestionadas habrían continuado sin mayores controles.
