Tras la solicitud de una prórroga de 72 horas presentada por el presidente Santiago Peña, el senador Gustavo Leite reaccionó con dureza y calificó el pedido como una maniobra dilatoria. “Era algo previsible y se lo advertí ayer a todos. Conozco a Santi: es una persona que busca dilatar las situaciones y actúa con malas intenciones. Probablemente acudirá a alguna embajada para quejarse y montará todo un espectáculo; no aceptará la situación fácilmente. Sabe que cruzó el límite, que no tiene justificación y que le resultará difícil defenderse”, afirmó.
Por su parte, el presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, sostuvo que lo más conveniente sería tratar y aceptar cuanto antes la renuncia.
