El crecimiento del Grupo Vázquez SAE, bajo la presidencia de Federico Miguel Vázquez, ha despertado inquietudes en torno a su ascenso, coincidiendo con la llegada de Santiago Peña al poder. Este conglomerado ha captado enormes sumas de dinero público y ha firmado múltiples contratos estatales, lo que genera sospechas sobre sus operaciones.
Desde agosto de 2023, el número de empresas bajo su ala se ha multiplicado de 20 a 39 para finales de 2025, excluyendo adquisiciones a través de prestanombres. En particular, Ueno Bank, su entidad financiera, logró la sorprendente captura de 855 millones de dólares en fondos públicos y del Instituto de Previsión Social (IPS), aunque estos recursos se encuentran actualmente en medio de un proceso de resolución.
La evolución del Grupo Vázquez comenzó hace doce años como FMVV SA, inicialmente centrada en la ganadería. Su crecimiento fue lento al principio, pero en 2016 empezaron a diversificarse con inversiones en el sector tecnológico. Para 2019, lograron una captación significativa de fondos y vínculos políticos, de la mano de Santiago Peña.
El grupo adoptó su nombre actual en 2020 tras fusiones con empresas que tenían antecedentes comprometidos por usura y blanqueo de dinero. En 2022, cambiaron sus marcas y continuaron su expansión, acumulando 24 empresas al cierre de 2023. La llegada de Santiago Peña al poder permitió a Ueno Bank recibir depósitos masivos del IPS en un momento donde se estaban retirando recursos de otras entidades financieras.
Entre 2023 y 2024, la flexibilización de normas internas del IPS llevó a la eliminación de criterios de seguridad, facilitando depósitos millonarios en Ueno. Diversos cuestionamientos surgieron sobre el direccionamiento a favor de empresas asociadas al Grupo Vázquez, acumulando casi 38 millones de dólares en contratos estatales desde la asunción de Peña.
Un escándalo adicional se desató con la aparición de sobres con miles de dólares en efectivo en la residencia presidencial. La denuncia de Luz Maribel Candado, exfuncionaria de Mburuvicha Róga, reveló la existencia de paquetes de dinero que despertaron serias incógnitas sobre su origen y manejo. La situación volvió a poner en evidencia los vínculos entre el gobierno y las empresas de Vázquez, evidenciando un patrón problemático en la adjudicación de contratos estatales.
A esto se suma la investigación sobre la lujosa mansión de Santiago Peña en San Bernardino, construida con recursos cuya procedencia está bajo sospecha. La residencia ha sido objeto de análisis por su valor y la relación con los créditos otorgados por Ueno Bank. Durante el mandato de Peña, su administración acumuló un número significativo de viajes internacionales, que fueron criticados por su elevado costo, intensificando la percepción negativa sobre su gestión y el uso de los fondos públicos.
