El presunto financista del asesinato del teniente coronel Guillermo Moral, Jorge Guillén Bogado, permanecerá en prisión preventiva tras la decisión de la jueza penal de garantías, Cynthia Paola Lovera Brítez. Moral, quien fue un testigo fundamental en la condena de Luis Belotto y su esposa por soborno, fue asesinado el 2 de octubre de 2025.
A pesar de que los fiscales Alejandro Cardozo, Christian Ortiz y José Martín Morínigo solicitaron el sobreseimiento definitivo de Guillén, la magistrada optó por mantener su detención. La audiencia preliminar, donde se discutirá su situación, está programada para el 3 de noviembre a las 8:45.
La defensa de Guillén, representada por las abogadas Zully Villalba y Jaqueline Álvarez, argumentó que las circunstancias procesales han cambiado significativamente. La Fiscalía, tras analizar transferencias y declaraciones, concluyó que no hay pruebas que lo vinculen a la organización logística del crimen.
En un documento presentado el 17 de octubre, los fiscales expusieron que inicialmente se consideró que Guillén habría estado involucrado en la logística del asesinato por encargo, pero investigaciones posteriores apuntaron a Carlos Antonio Báez, alias Lulú, como el verdadero responsable de las transferencias de dinero a los sicarios.
La fiscalía sostiene que los análisis de los teléfonos celulares involucrados revelaron que no existió comunicación entre Guillén y otros implicados, mientras que sí se detectaron interacciones entre su sobrino, Ángel González Guillén, y Lulú, quien también fue mencionado en el contexto del crimen.
El teniente coronel Guillermo Moral fue asesinado en un ataque a balazos frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción. Moral había denunciado un intento de soborno relacionado con el narcotraficante Miguel Ángel Insfrán Galeano, conocido como Tío Rico, lo que llevó a la condena de varios involucrados en el caso.