El expresidente Mario Abdo Benítez expresó su preocupación por la situación del Ueno Bank, tras la intervención dispuesta por el Banco Central del Paraguay (BCP) debido a un índice de solvencia inferior al 50%. Durante una reunión en Ayolas, donde asistió a la asunción del intendente José Mutti, Abdo Benítez alertó sobre los riesgos que esta situación representa para los fondos de jubilados y ahorristas, aludiendo a vínculos entre el banco y el poder político.
El exmandatario, que ocupó la presidencia entre 2018 y 2023, lamentó que el debilitamiento de la institucionalidad en el país haya llevado a consecuencias graves en el sistema financiero, señalando que la codicia de ciertos grupos de poder había vaciado los recursos de Ueno Bank. «Esto no se veía hace años en Paraguay», comentó, añadiendo que esta problemática es el resultado de un proceso que se ha fortalecido con el tiempo.
Abdo también hizo hincapié en la falta de correlación entre los préstamos otorgados y las garantías presentadas por algunas empresas vinculadas con el banco. “Empresas que se compraron por 100.000 dólares obtuvieron al día siguiente préstamos por 15 millones de dólares”, apuntó, demandando justicia y responsabilidad por las acciones que llevaron a esta crisis y asegurando que “caiga quien caiga” si es necesario.
En una consulta sobre un posible juicio político contra el actual presidente Santiago Peña y el vicepresidente Pedro Alliana, Abdo indicó que se considerará en su momento de manera responsable.
Por su parte, el expresidente Nicanor Duarte Frutos también se pronunció sobre la situación de Ueno Bank, advirtiendo que la caída del banco era un problema anticipado por el gobierno. Hizo hincapié en que la política financiera es vital para el bienestar económico del país y lamentó que la codicia de ciertos grupos en el gobierno haya afectado a la población.
Duarte Frutos instó a que el Partido Colorado tome distancia de los responsables y exija rendición de cuentas, afirmando que “el coloradismo no puede volver a legitimar a personajes que han hecho del afán de acumulación una verdadera religión”. Agregó que el presidente Peña debe deslindar responsabilidades de forma clara y contundente, o de lo contrario, estará implicado en «esta estafa al país».
Ambos expresidentes coincidieron en que la crisis de Ueno Bank tendrá repercusiones en el panorama político y electoral, sugiriendo que el impacto se podrá ver en futuros comicios.
