Asegurados y jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS) expresaron su preocupación por la crisis financiera derivada del procedimiento de resolución a Ueno Bank, un banco vinculado al grupo empresarial donde Santiago Peña, actual presidente de la República, fue accionista. Esta situación provoca inquietud entre los beneficiarios, quienes temen por la seguridad de sus fondos jubilatorios.
El Banco Central del Paraguay (BCP) reveló que Ueno Bank presenta una insuficiencia en su índice de solvencia, que se encuentra por debajo del 50% del mínimo requerido. En este contexto, el IPS tiene aproximadamente US$ 345 millones depositados en esta entidad.
Lourdes Prieto, una de las aseguradas consultadas, resaltó que la crisis afecta principalmente a las personas más vulnerables. Al ser preguntada sobre los responsables de dicha situación, acusó directamente a Santiago Peña y al líder del Partido Colorado, Horacio Cartes, afirmando que la justicia debe actuar y devolver el dinero a los afectados.
Yolanda Lovera, otra asegurada, calificó la situación como «caótica» y manifestó preocupación por los fondos que se están perdiendo. Una paciente en diálisis, al enterarse de la crisis, pidió que no se le dieran malas noticias sobre los fondos jubilatorios. Una jubilada por enfermedad manifestó su temor, afirmando que el dinero de los trabajadores ha sido «comido» en esta crisis.
Otro afectado, José Ocampos, reclamó que todos los involucrados en esta situación deberían enfrentar consecuencias legales. A sus 73 años, sigue trabajando como obrero y se siente frustrado por la falta de protección hacia los fondos de los jubilados. Clotilde Rivarola, también jubilada, demandó un juicio político contra el presidente, calificando a los responsables de «sinvergüenzas».
Entre las preocupaciones expresadas, los asegurados y jubilados del IPS denunciaron la falta de medicamentos esenciales, como hidroxicloramina y telmisartán, cuyo costo es considerablemente elevado, lo que agrava aún más su situación en medio de esta crisis financiera.
