La renuncia anticipada de Miguel Prieto a su cargo como concejal de Ciudad del Este ha suscitado un profundo malestar dentro de su partido, Yo Creo. Prieto, quien fue el candidato más votado en las elecciones, había señalado su intención de dejar el cargo para centrar sus esfuerzos en su campaña presidencial, lo que llevó al partido a pedir a su suplente, Alejandro Martínez, que no se postulara, a la espera de asumir.
Sin embargo, a pocas horas de la ceremonia de juramento de los concejales, Prieto presentó su renuncia, lo que provocó que en lugar de Martínez, el siguiente candidato en la lista, Griselda Figueredo, asumiera el cargo. Esta decisión fue recibida con sorpresa y descontento entre sus compañeros de partido, quienes afirmaron que no fueron consultados sobre el tema, a pesar de existir un acuerdo previo.
Pedro Acuña, fundador del partido y exintendente interino, fue uno de los más críticos, acusando a Prieto de traición. El senador Rubén Velázquez también se pronunció, señalando que esta acción fue unilateral y desconsiderada, dejando a su equipo en la incertidumbre. Velázquez subrayó que el grupo apoyaba a Martínez y que Prieto había faltado a su compromiso.
El intendente Daniel Pereira Mujica expresó su descontento y sugirió que, si es necesario, habrá una reprimenda al respecto, enfatizando la importancia de un diálogo constructivo dentro del partido. La concejal Valeria Romero, pareja de Prieto, salió en defensa de su decisión, argumentando que no hay razón para cuestionarla.
Finalmente, la banca que originalmente le correspondía a Martínez fue ocupada por Griselda Figueredo, quien está vinculada familiarmente con el director general de la Municipalidad, Hugo Benítez, amigo personal de Prieto. Este giro en la política local podría generar divisiones aún más marcadas dentro del partido, mientras las tensiones persisten entre sus miembros.
