El mercado cambiario paraguayo completó un quiebre histórico este martes 13 de octubre de 2026, luego de que la cotización interbancaria del dólar estadounidense perforara la barrera de los G. 5.700. Al cierre de las operaciones, el tipo de cambio promedio ponderado del Banco Central del Paraguay (BCP) se ubicó en G. 5.694, consolidando un retroceso superior al 27% en los últimos doce meses.
El Central aclara que el tipo de cambio referencial del dólar americano con respecto al guaraní es igual al promedio ponderado de las operaciones interbancarias realizadas en el mercado spot entre las 8:30 y las 13:00 del día hábil en referencia.
El tipo de cambio referencial de las divisas diferentes al dólar americano con respecto al guaraní será resultante del arbitraje entre las cotizaciones de esas divisas, publicadas en servicios especializados de información económica, y del tipo de cambio de referencia del guaraní con respecto al dólar americano publicado.
Antes del año 2020, el tipo de cambio referencial correspondió al promedio de las operaciones de USD 50.000 o más en el mercado spot, de bancos, financieras y casas de cambio con clientes no financieros.
Por Resolución N.º 3, Acta N.º 31, de fecha 13 de julio de 2026, las publicaciones están sujetas a modificaciones de acuerdo con las correcciones que realicen las entidades bancarias, a partir de los reportes generados en el sistema electrónico utilizado para informar las transacciones, DATATEC u otro autorizado por el BCP.
Por su parte, en las pizarras de las principales casas de cambio minoristas, la divisa norteamericana se replegó hasta cotizar en un promedio de G. 5.550 para la compra y G. 5.690 para la venta, niveles mínimos que la economía local no registraba desde hace ocho años.
El debate
Esta drástica apreciación del guaraní arrastra un fuerte debate sobre la pérdida de competitividad de las exportaciones, el alivio en los costos de importación y el rol de libre flotación que ha asumido la banca matriz en lo que va del año.
A contramano de lo solicitado por diversos gremios de la producción y analistas financieros, quienes exigen una mayor presencia oficial para atenuar los vaivenes bruscos, el BCP no ha realizado intervenciones directas de compra o venta de dólares con el sector financiero durante este año.
De acuerdo con los reportes de operaciones de la banca matriz, la intervención destinada a mitigar la tendencia ha sido nula en el circuito de bancos. No obstante, el regulador aplicó una estrategia pasiva de contención consistente en la acumulación neta en el sector público.
Es decir, el BCP absorbió los dólares excedentes provenientes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) mediante operaciones con el sector público, evitando canalizar esas divisas hacia un mercado ya sobreabastecido.
Fundamentos reales
Desde el Directorio de la banca matriz sostienen que la fortaleza del guaraní responde a fundamentos reales de la economía —como el año récord en exportaciones agrícolas y una sólida liquidez local—, por lo que forzar una compra artificial iría en contra del esquema de libre flotación cambiaria.
Esta inacción oficial provocó el reclamo formal de entidades como la Cámara de Exportadores (Capex), cuyos directivos advirtieron que el sector «no resiste un golpe del 26%» en sus ingresos, mientras sus costos operativos fijos en el mercado interno se mantienen idénticos.
Perspectivas
¿Hasta cuándo seguirá la racha a la baja? A pesar de la pronunciada tendencia bajista, los analistas y las mediciones oficiales proyectan una paulatina corrección técnica de cara al cierre de diciembre.
Según los datos de la última Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE), elaborada por el BCP, la mediana de las proyecciones de los agentes económicos sitúa al tipo de cambio en G. 6.300 para el cierre de 2026.
Por su parte, departamentos de estudios económicos de bancos privados como Itaú sostienen que la masiva oferta estacional de divisas tenderá a diluirse en el último trimestre, permitiendo un rebote que estabilice la moneda norteamericana en rangos más predecibles para la planificación empresarial del próximo ciclo fiscal.